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4 noviembre, 2013

Casi la misma tendencia: te mostramos los números finales de la elección en Lavalle

  •   Por Jorge Abalo

           

Lavalle fue uno de los tres departamentos donde se impuso el Frente para la Victoria, tanto el candidato a diputado nacional, como a concejales. Te mostramos todos los números, el festejo y las especulaciones que se vienen.

Gráfico1

 

Gustavo Ortiz festeja con Gerardo Lucania el triunfo, y le da la noticia de que la 5° banca es ya de él.

Finalmente, y como era de esperar, el FPV se alzó con la victoria en el departamento por un estrecho margen en diputados nacionales y un poco más holgada en concejales, en uno de los tres departamentos donde ganó el peronismo, y que mostró el fracaso de la fórmula del FPV para elegir sus candidatos.

En relación a diputados nacionales
Con un resultado previsible en la categoría a diputados nacionales, el radicalismo ganó en Villa Tulumaya donde obtuvo 4022, y 8702 votos en total en el departamento, mientras que en Villa Tulumaya, el FPV logró contar con 3682, mientras que en el total departamental juntó 8751, apenas 47 votos más que la UCR. Por otra parte, a uno que si le fue peor que en las PASO fue al candidato de la derecha, Daniel Cassia, que obtuvo menos votos que en la anterior elección y sacó 897, mientras que Unión PD – Pro cosechó 882, y también retrocedió con respecto a las primarias de agosto.
Cabe destacar que el radicalismo obtuvo más votos que en las elecciones anteriores, y aumentó en más de un punto su performance, mientras que el FPV también obtuvo algunos votos más, pero no tanto como el radicalismo. Así las cosas, el FPV obtuvo el 39,05% de los votos, mientras que la UCR obtuvo el 38,83% de los sufragios. En las paso el FPV había obtenido el 39,73%, mientras que el radicalismo había sacado el 36,81%, tres puntos menos.

El FPV y la territorialización
Desde el principio, la estrategia de campaña del FPV fue territorializar el departamento y aislarlo lo más posible de los candidatos provinciales, que a esta altura de las circunstancias no hacía mella en el electorado mendocino. Seguido de una mejoría en la imagen de la presidenta, y algunos anuncios importantísimos de obras en el departamento, presuponía la dirigencia peronista, que podían sumar por lo menos 3 o 4 puntos más. El tiempo y los números, dieron por tierra con esta teoría.

Los números de los concejales
El FPV aquí triunfó un poco más holgado, mostrando que la estrategia de lavallinizar la campaña daba resultado. Sin embargo, no sirvió para sumar voluntades, sino más bien para resignarlas. Lo que parecía a las 22 horas que parecía un porcentaje mayor, la junta electoral terminó por desmentirlo, y el FPV finalmente obtuvo 8989 votos, 200 votos más que en las PASO, pero un punto menos en relación a dichas elecciones. Por otra parte, el radicalismo también corrió la misma suerte, y su rendimiento fue peor, con 8148, 250 votos por encima de las PASO, pero un punto y medio por debajo de la anterior elección. Así, la elección favoreció al FPV con un 38,62% de los votos (había obtenido 39,73%), mientras que el radicalismo obtuvo el 34,99% de los sufragios (había obtenido el 36,81%). Acá también mejoraron sus guarismos, la Unión PD-Pro y compromiso Federal, que obtuvieron 1042 votos y 918 votos respectivamente.

La tercera fuerza que le sacó votos a todos
Ya había sido la frutilla del postre en las PASO, con el 6,23% de los sufragios, es decir 1223 votos. Y repitió la performance ahora, en la que sacó 2976 sufragios, duplicó sobradamente los votos anteriores, y también duplicó el porcentaje obteniendo el 12,76%. Con mucha gente en el departamento, hizo su debut, el Frente de Izquierda, que se convirtió en la sorpresa y casi dio el batacazo, y se posicionó como una fuerza de oposición importante en Lavalle.
Sin embargo, se quedó a la puerta de entrada del Concejo Deliberante, por tan solo 14 votos.

Dos años de especulaciones
No alcanzó a bajarse el telón de las elecciones legislativas, y ya Lavalle tenía como diez candidatos a intendente. De acuerdo a cada voto que iba llegando, mostraba un candidato diferente. Obviamente, esto circulaba en la cabeza de los dirigentes de los principales partidos.
Y las preguntas que se hacían en la cabeza, y no tanto (algunos se las expresaron a este cronista fueron: ¿qué hará Righi?, ¿cuáles son sus aspiraciones? ¿Le hará caso a quiénes le dicen que es un buen candidato para ocupar un lugar en Mendoza, después de la estrepitosa derrota a nivel provincial?
¿Seguirá en la política? ¿Irá por un nuevo mandato en la intendencia?
Hoy por hoy, la política lavallina tiene la mira puesta en muchas pretensiones, pero parece ser que la palabra final, está en boca de uno…

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