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Paraguay quintuplicó importación de agrotóxicos en cuatro años

Por El Despertador

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20 febrero, 2015

El año pasado, dos niñas murieron por intoxicación por fumigaciones y otros 18 presentaban cuadros de envenenamiento en Paraguay. Según un informe que será presentado ante la ONU, la ofensiva va en aumento: del 2009 al 2013 la importación de agrotóxicos se quintuplicó, destinados en su mayoría a los más de tresmillones de hectáreas cubiertas de soja. También señala que la expansión del modelo agroexportador atenta de modo directo contra el derecho a la alimentación. El escenario combina el creciente índice de concentración de tierras, el repliegue del Estado contra los monopolios y la complicidad del Poder Judicial en la criminalización de campesinos e indígenas.

PESTICIDA

 

Por: Agencia PIA

En cuatro años, la importación de agrotóxicos en Paraguay pasó de 8 millones de kilos en el 2009 a 43 millones de kilos en el 2013 para una superficie cultivada de soja a nivel nacional que supera los tres millones de hectáreas, según el informe elaborado por Base Investigaciones Sociales que será presentado el próximo lunes ante Naciones Unidas en el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) en Ginebra.

El año pasado, dos niñas de tres años y seis meses, respectivamente, murieron por intoxicación causada por fumigaciones con agroquímicos en Huber Duré –departamento de Canindeyú-, denunció la Federación Nacional Campesina  (FNC) de Paraguay. Señalaron que el menos otros 18 niños – y 15 adultos- de la zona sojera presentan cuadros de envenenamiento, intoxicaciones masivas, alergias, abortos espontáneos y contaminación de cursos de agua y animales.

“En el año 2009 fueron importados 6.129.260 kilos de herbicidas, 2.442.020 kilos de insecticidas y 234.930 kilos de fungicidas. En 2013 la cantidad de herbicidas importados ascendió a 32.435.569 kilos, los insecticidas a 8.200.327 y los fungicidas a 3.254.212”, precisaron a partir de datos de Anuarios Estadísticos del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave).

La investigación hace foco en la violación al “derecho a la alimentación adecuada” en la expansión del modelo agroexportador: indicaron que la disminución de la producción de alimentos para el consumo local redundó en un aumento de la inseguridad alimentaria a nivel nacional.  Desde 1990 a 2013, el índice de subnutrición se incrementó en un 10,5 por ciento. En 1990-1992 existían en el Paraguay 900 mil personas subnutridas; mientras que en 2011-2013, ascendió a 1,5 millones de personas.

Mientras, en el Congreso está estancado  desde el año pasado un proyecto de la Ley de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional y Derecho a la Alimentación. En el documento de Base también se destacó el retraso de la reforma agraria, la concentración de la tierra, la falta de acceso y titulación de tierras en campesinos e indígenas y los desalojos violentos de asentamientos por parte del Estado, citó Base Investigaciones Sociales.

Respecto al acaparamiento de la tierra, Paraguay tiene una concentración de 0,94 del índice de Gini, que mide la FAO. Según datos oficiales, entre los años 1954 y 2003 se adjudicaron 7.851.295 hectáreas de tierra (un 19,3 por ciento del territorio nacional) a políticos y empresarios afines al gobierno, señala el informe de la Comisión de Verdad y Justicia.

escuela soja paraguayConsecuencias del modelo agroexportador

El Comité DESC de la ONU ya emitió sus “preocupaciones” al Estado paraguayo en el 2007:la expansión del cultivo de soja ha traído aparejado el uso indiscriminado de agrotóxicos, provocando muertes y enfermedades de niños y adultos, contaminación del agua, desaparición de ecosistemas y afectación a los recursos tradicionales alimenticios de las comunidades”, indicaron.

Para la organización Base, uno de los aspectos más alarmantes respecto a los agrotóxicos, es la ausencia de “franjas de protección” en pulverizaciones terrestres y aéreas: ello habilita a que se siembren semillas transgénicas “hasta los bordes de caminos vecinales, asentamientos humanos, escuelas, puestos de salud, cursos de agua”.

También señala el “marcado fortalecimiento” del modelo económico agroexportador en las dos últimas décadas, y le adjudica responsabilidad al “repliegue del Estado desde comienzos de la década de 1990 en sus funciones de control de los monopolios, regulación del mercado, coordinación de las políticas agropecuarias y promoción de la agricultura campesina”.

En ese sentido, los récords de producción y exportación de granos y carne son concomitantes con el aumento de la pobreza, el desplazamiento de la agricultura campesina e indígena, la reducción del empleo, la concentración aún mayor del ingreso y la tierra, el aumento de la degradación ambiental, y la intensificación de la emigración del campo a las ciudades y al exterior, indicaron.

Luego, se señala al Estado como “garante de las violaciones de estos derechos, al criminalizar y reprimir a las poblaciones movilizadas para reclamar sus distintos derechos”, con énfasis en el Poder Judicial.

 


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