Despertador Online

de

del

Titulos


10 marzo, 2016

Una esquina con historia

  •   Por El Despertador

           

Lavalle tiene lugares que aún conservan testimonios del protagonismo que les ha correspondido en la historia. Sobre todo, por la actividad que se cumplió o el empuje de quienes residieron en tales sitios. Marcaron presencia y dejaron su marca en tiempos no tan lejanos. Desde que conocí el departamento, gracias a saber escuchar a los más conocedores, fui aprendiendo que es posible encontrar diversos rincones que cobijan esos antecedentes.
En este caso mi referencia está dedicada a la esquina de San Martín y Polonio Montenegro, en Villa Tulumaya, punto que eligió para vivir don Marcelo Motta, un gran visionario y generador de importantes logros.
En esa esquina, junto a su esposa Josefina Soma, comenzó por instalar una casa de comidas y pensión y allí también se inició en Lavalle el Banco de la Nación Argentina.
Su hija Elidia ( “Negrita para todo Lavalle) evoca que por entonces se alojaban viajantes de empresas como Bagley o Terrabusi, quienes permanecían algunos días mientras visitaban comercios de la Villa, Costa de Araujo o Jocolí. También ocupaban algunas habitciones, docentes que se instalaban para dar clases en la zona. Los caminos que conectan con el gran Mendoza, por entonces eran casi intransitables, tampoco resultaba fácil contar con un automotor propio y eran escasos los medios de transportes.
Años más tarde, don Marcelo Motta reacondicionó la esquina para que abriera sus puertas la sucursal del Banco Nación. Esta sede se mantuvo hasta que pasó a ocupar el inmueble propio que realizó en el bulevar Belgrano. Y como la renovación era total, los directivos de la entidad vendieron sus mostradores al sr Motta. Para los memoriosos y detallistas, Negrita Motta recuerda que este mobiliario pasó a ser parte de la librería Silver, que ella creo con su esposo Silvestre López. Una verdadera reliquia. Una pequeña partecita también lucirá reacondicionado en la casa de arte Rincón Dorado de Arte, de su nieta Diana López.
Retomando la calidez de esta esquina tampoco es posible obviar otros espacios de notable valor que fueron instalados sobre calle Montenegro: la oficina del Correo Argentino, que se mantuvo hasta trasladarse a su “casa propia”, en Beltrán y San Martín. Y como para tener en cuenta, un poco más al oeste si situó el Juzgado de Paz.
Conclusión parcial: he querido revalorar las situaciones valiosas que se registraron en esta esquina, la que además fue testigo del nacimiento del Centro de Jubilados “Marcelo Motta”, nombre asignado en honor a su gestor.
En otra la seguimos.

Publicidad


Publicidad

Comentarios

Get Website Traffic

Relacionadas


Publicidad

Mas Noticias