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Familias campesinas de Lavalle en una cruzada ambiental y productiva

Por El Despertador

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agosto 23, 2016

Comenzará un histórico proceso de saneamiento de las aguas cloacales del Gran Mendoza que permitirá que más de 30 familias campesinas puedan producir en Jocolí.

Luego de muchos años de luchas y proyectos, las familias de la comunidad de La Estación, nucleadas en la Asociación Campesina de Cuyo, podrán acceder al agua de riego y de esta manera cultivar sus tierras. Así se generará trabajo digno y productos para el mercado local. No será con cualquier agua, sino con el agua del Campo Espejo, conocida popularmente como “el agua de las cloacas”.

El uso de estas aguas fue regulado en la provincia, en el marco de varias resoluciones que determinan cuales son las condiciones y formas de uso de la misma. Así se creó el ACRE : Área de Cultivos Restringidos y Especiales. A partir de los estudios de la calidad del agua del Campo Espejo y de su origen, la reglamentación planteó un proyecto para que su uso no ponga en riesgo sanitario a las poblaciones rurales ni a los consumidores de productos que sean regados con la misma. Así dispuso que las aguas del campo espejo debían ser utilizadas en áreas restringidas y controladas y sólo para aquellos cultivos que la resolución autorizaba. Se creó una inspección especial para regular estos riegos y también las normas para proteger a los trabajadores del campo, pues cuando riegan con estas aguas, deben contar con botas de goma, guantes y barbijo, entre otras exigencias.

Sin embargo, en nuestro departamento estas disposiciones han demorado un tiempo en empezar a organizarse, y algunas hijuelas como la Funes, el Progreso y la rama Levinsky, en reiteradas ocasiones han vertido las aguas de ACRE e incluso las han mezclado con el agua de turno del río Mendoza, situaciones que no son recomendables dado los riesgos para la población local, ni tampoco para el sistema pues se hace complicado el debido control de proceso de los productos cultivados. Estas hijuelas, atraviesan comunidades y barrios, en los cuales además de exponer a los pobladores y niños, también ponen en riesgo al ganado y en general a quienes manipulan el agua del canal sin saber que muchas veces esta mezclada o es directamente agua cloacal en su totalidad.

A partir de un convenio con el Departamento General de Irrigación (DGI) y la Secretaría de Ambiente de la Provincia, y en el marco de un proceso de regularización de la tierra para las familias campesinas, en el cual la Municipalidad de Lavalle ha jugado un importante papel, se logró avanzar en una propuesta de saneamiento de las aguas de ACRE.

Luego de muchos estudios e informes de diferentes instituciones como la Secretaría de Agricultura Familiar y el Ministerio de Agroindustrias de la Nación, se estableció en empadronamiento de 200 hectáreas para riego con el ACRE por un periodo de 10 años para la Asociación Campesina de Cuyo, cumpliendo con toda la normativa vigente. De esta manera la Asociación, compuesta por 35 familias campesinas, está comenzando a desarrollar una experiencia productiva que además de generar trabajo genuino y productos para el mercado local, marcará un nuevo paso en el proceso de saneamiento. Todo el riego se realizará por canales especiales, salvaguardando el agua del Río Mendoza y evitando riesgos de contaminación. Además, el cultivo estará claramente identificado y podrá ser monitoreado según las disposiciones reglamentarias.

La Asociación Campesina de Cuyo, es una organización de base de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras Rurales Sin Tierra (UST), y del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Con una larga trayectoria en la lucha por los derechos campesinos, particularmente el derecho a la tierra y el agua para la producción.

El agua de origen cloacal va a aumentar todos los años, pues la población urbana aumenta, y esta es una oportunidad para nuevas tierras irrigadas, siempre cumpliendo con los requisitos y precauciones que determina la ley. Una posibilidad para que crezca la agricultura familiar y campesina, y con ella el trabajo y la producción del Departamento.

El trabajo mancomunado entre el DGI, la UST y otras instituciones como la Municipalidad y la Secretaría de Agricultura Familiar, demuestran que con el diálogo y la perseverancia es posible mejorar la calidad de vida de los lavallinos y las lavallinas.


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