Una escuela que clama la presencia del Estado

La escuela 1-748 de “La Posta de los Médanos” en el distrito de Lagunas del Rosario nació en el 2013 con un régimen especial: trabaja como una escuela albergue pero los alumnos van y vuelven todos los días a su casa. Surge así en base a la demanda de los padres y madres de la zona, para poder mandar a sus hijos todos los días y evitar el desarraigo que produce la modalidad del albergue.

Lamentablemente esta escuela cuenta con una triste exclusividad: es la única de todo el departamento que no tiene servicio eléctrico. Tiene una matrícula de 26 niños y niñas desde Sala de 4 hasta séptimo grado. Si bien sus estudiantes no se albergan, las maestras y maestros sí, son 3 docentes permanentes, que duermen en la escuela durante el momento de albergue, más un profesor de educación física y una de plástica que van cuando les corresponde. Está pendiente la designación de una profesora de música porque no tienen las horas para ese cargo. Además trabajan una cocinera y un celador, que son vecinos de la zona.

Una escuela sin luz

El día de la inauguración, el entonces gobernador, Francisco “Paco” Pérez, prometió que la escuela tendría luz eléctrica hacia finales de ese año a través del tendido monofilar, que es la forma por la que ese servicio llega a la zona. La promesa del gobernador nunca se concretó. Y desde inicios del 2014 Ubaldo Rivas, su director comenzó las gestiones para que llegase ese recurso fundamental para la calidad educativa. Hasta el día de hoy la escuela cuenta con un grupo electrógeno para cubrir sus necesidades de luz eléctrica, con un presupuesto en combustible que no alcanza para el mes.

Rivas, entrevistado por Radio Tierra Campesina, afirmó “contamos con un generador, pero tenemos que andarnos midiendo con el consumo del combustible”. Cuando fue consultado sobre la situación apuntó “hemos hecho varios reclamos a la empresa sin obtener respuesta formal y siempre de manera verbal nos dijeron desde Edemsa que el monofilar está sobresaturado y por eso no pueden conectarnos “. “No es solamente para la escuela, sino para toda la comunidad,es un derecho y la comunidad tiene que tener ese servicio básico, a ver si podemos lograr que la empresa se digne y nos brinde el servicio, ya que hay muchos vecinos que no tienen, o tienen un servicio muy malo” dijo, hablando de la situación en general.

Consultado por El Despertador sobre cuáles son las limitantes de no tener ese recurso, el director afirmó que no se pueden usar las computadoras y el carrito digital móvil, con su simulador de internet, con el que cuenta la escuela. Además, se hace imposible hacer trámites administrativos en la escuela, sumado a que toda la información institucional llega a través de internet. Es así que “se nos pasan los plazos y no se llega a presentar las cosas en tiempo y forma”. Sostuvo Rivas “esta semana consulté en la DGE sobre la situación de internet para la escuela y estamos primeros en la lista”, pero difícilmente podrá tener internet una escuela que no tiene electricidad.

Otros problemas

“Para poder hablar por teléfono tengo que subirme a un médano” aseveró Rivas con respecto al servicio de telefonía celular. Ninguna novedad, pero suma dificultades al normal desarrollo de la vida de una escuela. Por otro lado, los caminos son intransitables en condiciones normales, imaginemos cuando llueve: “cuando la lluvia rompe la pasada y se hace un socavón, nosotros con los padres arreglamos el camino a pala”, decía el director en referencia a que el camión del gas muchas veces no puede pasar a llenar el zepelin y esos días la escuela se queda también sin gas.

El agua no escapa a la realidad de la zona, los altos índices de arsénico del agua hace que no se recomendable beberla. La escuela tiene un presupuesto mínimo para la compra de bidones pero, como todo, no alcanza, “muchas veces estamos trayendo el agua de nuestras casas en bidones para llegar a cubrir las necesidades de la semana”. Con respecto a la atención médica Rivas mencionó que “desde el 10 de enero que no viene ningún doctor a la posta sanitaria de la Posta de Los Médanos, y tengo entendido que la de Lagunas está igual”.

Sin luz, sin gas, sin agua, sin teléfonos, sin caminos, sin atención médica, y con un enorme esfuerzo y vocación desde quienes cada día llevan adelante la escuela de La Posta de los Médanos: su director y sus maestras. Una realidad extrema, pero a la que no escapan muchas de las escuelas de nuestro departamento. Un estado que promete, un estado que olvida, un estado ausente … una escuela abandonada. 

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