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30 mayo, 2017

Todos vigilados

  •   Por El Despertador

           

Si hay algo que está caracterizando a nuestro país en el último año y medio y del que pocos se han percatado, o tomado conciencia, es que “todos estamos siendo vigilados”.

Con la denuncia de Elisa Carrió, que al parecer fue víctima de escuchas ilegales por parte de la secretaría de Inteligencia (la AFI), y de su propio gobierno, la Argentina entra en una nueva etapa. “La de los perseguidos telefónicamente”. La historia no es nueva, pero sí es novedosa, por cuanto, los escuchados son los amigos del propio gobierno, ya que las denuncias no provienen de la oposición sino de los propios aliados. Y esta vez fue Clarín, aliado incondicional del gobierno ¿incondicional? que salió con los tapones de punta a denunciar las escuchas ilegales que conducen a lo más alto de la Afi , señalando con pelos y señales, los sitios desde donde se escucha a propios y extraños. El de Carrió no es el primer caso. No fue la primera vez. Carlos Pagni, periodista de la Nación, también había denunciado cuestiones similares meses anteriores. A la expresidenta le pasaron audios por todos los canales de televisión divulgando conversaciones privadas, que salieron de escuchas “supuestamente judiciales ” . En ese momento, Carrió ni Pagni dijeron nada.

Sin embargo, podemos tipo de escuchas. Todos recordarán que Mauricio Macri fue procesado cuando era jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, precisamente por escuchas ilegales. En ese momento se lo acusó de mandar a escuchar a familiares y miembros de la comunidad judía. Macri fue sobreseído 10 días después de asumir la presidencia.

Elemental Watson

¿A qué le tienen miedo, los dirigentes del hoy tan condescendiente justicialismo mendocino? ¿A la falta de obras? ¿A los aprietes del gobierno? ¿A los carpetazos? ¿A las escuchas ilegales? ¿O a todo junto? Para no tener que tomar decisiones que confronten con lo que está sucediendo, el justicialismo menduco, o lo poco que queda de él, le puso un nombre resucitado de la década de los 9 0 “gobernabilidad”. Gobernabilidad que sólo significa más desocupación, y pobreza. Ningún paraíso terrenal sustenta a hipótesis del derrame y la lluvia de inversiones. El justicialismo lo sabe, y hace oídos sordos. Como sordos son los oídos que no escuchan las escuchas. Pero como todo misterio tiene solución al estilo de Sherlock Holmes, todos los caminos conducen a Roma, o a Macri, que es más o menos lo mismo.

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