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¿Para cuándo las obras?

Por Jorge Abalo

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agosto 28, 2017

Ya es más que abierta la relación tirante que terminó teniendo el municipio lavallino con la provincia por la falta de obras en el departamento, que dependen de la provincia.

Al cúmulo de obras que el diputado Jorge López les otorgó carácter de prioridad por parte del gobierno de la provincia, le siguió una catarata de reclamos del municipio, que le marcaron la cancha, afirmando que nada de lo proyectado tiene diseño propio, sino que tienen elaboración previa, y casos como el del microhospital de Costa de Araujo, hasta fue licitado en la gestión anterior.

 

Aún más extraño, es para los funcionarios municipales, la forma en la que algunos concejales, como Lucas Luppo observaron el tema de los asfaltos en el departamento, cuando adujo que el asfalto de la calle Quiroga era gestión de la provincia.

En ese sentido, fue el propio Jorge Giménez, jefe de Vialidad, quien desmintió las declaraciones del actual concejal y quien también es hoy, uno de los dirigentes más importantes del radicalismo en el departamento.
Giménez afirmó que “el asfalto para la calle Quiroga recién está proyectado para el año 2018, lo que hemos hecho es tapar los baches y ensanchar la calle para hacer un enripiado, pero el asfalto todavía no está.
Siguiendo esa lógica, Vialidad, región norte, lo único que hizo fue elaborar un convenio con el municipio de Lavalle, para volver a trabajar como se trabajó durante la gestión anterior, entre provincia y comuna. Esto es, la comuna pone los áridos, Vialidad traslada y coloca en la calle, junto a la emulsión, y la comuna nuevamente toma la posta para terminar de asfaltar. Esa fue una forma efectiva que utilizó el gobierno municipal para asfaltar más de 50 kilómetros de caminos en el interior del departamento.
Sin embargo, esta lógica, choca con otra. La partidaria, que la gestión de Cornejo tiene a flor de piel, y utiliza como bastón de mando para beneficiar a amigos y castigar terriblemente a extraños.

En esa lógica de enemigo/ extraño, se inscriben los 65 millones de pesos en diversos proyectos que presentó el departamento a la nación y que están frenados por obra y gracia de la gestión provincial. Fue la propia Nación, la que advirtió a los funcionarios municipales, que el problema no eran ellos, sino la provincia. Esto motivó una discusión entre el propio intendente y Dalmiro Garay en su momento, por el reparto de la obra, que sólo benefició a las comunas de Guaymallén, Las Heras, Capital y Luján.

¿Y Cornejo?

Fue el propio gobernador, quien a pesar de bajarle el pulgar a Lavalle en la nación, sabe que la torta hay que cuidarla y no alcanza para todos (presiente que el próximo apriete es a las provincias). Por eso, también se quejó puertas adentro y también afuera, porque excepto la ruta 40, que son sólo 17 kilómetros, el resto son un cúmulo de “buenas intenciones”.

¿Y el estadio nuevo?

Está más verde que nunca, porque si bien el municipio está pronto a terminar el proyecto de ejecución, parece cada vez más lejos de obtener financiamiento nacional. Si hay una obsesión del intendente por asfaltar cada calle, el estadio está muy lejos construirse. Esperemos que no.

Habrá que ver…


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