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15 marzo, 2018

El Senado mendocino se opone a convertir en sociedades anónimas a los clubes barriales sin fines de lucro

  •   Por El Despertador

           

El Senado provincial aprobó la semana pasada por unanimidad la declaración propuesta por el legislador Gustavo Arenas (PJ) para manifestar su preocupación acerca de la intención oficial de permitir que los clubes deportivos sin fines de lucro puedan transformarse en sociedades anónimas, como lo manifestara recientemente un funcionario del Gobierno nacional.

 

 

 

 

El Senado provincial aprobó  por unanimidad la declaración propuesta por el legislador Gustavo Arenas (PJ) para manifestar su preocupación acerca de la intención oficial de permitir que los clubes deportivos sin fines de lucro puedan transformarse en sociedades anónimas, como lo manifestara recientemente un funcionario del Gobierno nacional.

La iniciativa fue originada a partir de declaraciones a los medios realizadas recientemente por el coordinador general de Comunicación Estratégica de la Secretaría de Deportes de la Nación, Fernando Marín, en el sentido de que así se podrían salvar entidades que actualmente no pueden autosustentarse.

El senador Gustavo Arenas advirtió al respecto que “preocupan esas expresiones al considerar que el Poder Ejecutivo Nacional tiene la costumbre de instalar así, casi informalmente, algunos temas sensibles para medir qué grado de aceptación tienen en la opinión pública y a partir de ahí decidir si sigue avanzando en ese sentido o se repliega al no contar con una conformidad general”.

“Por eso –afirmó el legislador justicialista– tratamos de dar un freno desde ahora a esa intención, que no podemos dejarla pasar porque marca una agenda que desnaturaliza un concepto que va en contra de los principios del deporte social, que son la inclusión y la contención de todos los vecinos al brindarles el acceso libre a la práctica deportiva. Además hay que tener en cuenta que la mayoría de las organizaciones barriales empezaron a sufrir problemas económicos cuando comenzaron a llegarles los tarifazos de los servicios públicos, que hoy siguen aumentando sin techo”.

De hecho, la argumentación de su proyecto de declaración –hoy aprobado– asegura que la transformación de un club en una sociedad anónima “facilita su mercantilización y pone en riesgo uno de los principales espacios de organización social y deportiva de la comunidad”.

Los fundamentos de la iniciativa remarcan asimismo que “los clubes sociales, culturales, deportivos, de barrios o cualquier tipo de entidades de fomento de nuestro país históricamente surgieron para fortalecer los vínculos sociales y la integración vecinal”. Y detallan que, “en Mendoza, según datos obtenidos en la Subsecretaría de Deportes, existen 380 clubes registrados, aunque se estima que hay otras 200 instituciones de similar naturaleza que no figuran en los registros por cuestiones de dificultades administrativas”.

Afirman también que “la importancia de estas estructuras no reside tanto en sus formas organizativas, sino más bien en los valores sobre los que se asientan”, porque “los clubes sociales y deportivos contribuyen a que un mayor número de niños, niñas y adolescentes en condiciones de vulnerabilidad cuenten con más oportunidades de acceder a actividades deportivas, culturales y recreativas, brindándoles la posibilidad de adquirir hábitos saludables para su bienestar físico y mental”.

Continuando con la identificación de los diferentes beneficios que aportan esos tipos de entidades, el senador Gustavo Arenas asegura: “Desde los factores sociales vemos que, frente a situaciones de inequidad, marginalidad y falta de oportunidades, muchas veces escuchamos que se proponen medidas represivas que refuerzan la segregación y la exclusión social de los niños y adolescentes”.

Seguidamente recalca que, “por el contrario, estas instituciones posibilitan la inclusión social a través de la educación, el trabajo y el uso positivo del tiempo libre en actividades deportivas, recreativas y culturales”. Y profundiza observando que “la desigualdad, la marginación, la falta de oportunidades, la ausencia de espacios adecuados de socialización y la fragmentación social constituyen factores de riesgo para los sectores más vulnerables”, mientras “la pobreza expresa una profunda desigualdad en las oportunidades de desarrollo”.

 

Macri amenaza con desfinanciar a los clubes si no aprueban las sociedades anónimas

Está decidido a imponer este año su vieja idea de que los clubes de fútbol puedan ser sociedades anónimas. Sin apoyo de la mayoría de los dirigentes, el Presidente igual va a fondo y amenaza con aplicarle un durísimo golpe a las finanzas de las entidades si siguen resistiendo el ingreso de las SAD.
El encargado de ejercer la presión es Jorge Triaca. Lo hace con una herramienta que el Gobierno ya utilizó para amenazar a los clubes cuando pretendía tomar el control de la AFA y desligarse de la televisación del fútbol: dar de baja el decreto que les reduce los aportes y contribuciones.

El decreto 1212 fue firmado en 2003 por Eduardo Duhalde para ayudar a los clubes, asfixiados por deudas. Establece un régimen especial de aportes personales de los futbolistas y contribuciones patronales de los clubes. Por este beneficio, las entidades pagan una alícuota del 7% (el resto de los contribuyentes abona 31%) sobre la venta de entradas, la transmisión de televisión y la transferencia de jugadores, quedando exentos otros ítems como los abonos de los socios y la publicidad.

En 2016, en plena pelea por la AFA y la televisación, Alberto Abad (que en 2003 era jefe de la AFIP) hizo una conferencia de prensa con el único objetivo de amenazar a los clubes con la modificación o derogación del decreto 1212. Aseguró que desde 2003 el Estado subsidió a los clubes por 1350 millones de pesos (hasta ese momento) y pidió subirles la alícuota a una franja que vaya del 10 al 29 por ciento, además de aplicarlo en otros rubros.

Desde entonces, el Gobierno siguió poniendo el tema sobre la mesa ante cada negociación espinosa con la AFA. Ahora, a través del ministro de Trabajo (que tiene bajo su órbita la Seguridad Social) Macri empezó nuevamente a utilizar el tema para presionar con las sociedades anónimas, que quiere habilitadas para después del Mundial. El tema se lo habría planteado al titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, en la reunión que tuvieron semanas 

 

Las fuentes consultadas señala el portal La Política Online, indicaron que el régimen especial de los clubes le genera al Estado pérdidas por entre 400 y 500 millones de pesos por año. Además, se sospecha que muchos de los montos que circulan (sobre todo en lo referido a las transferencias y los salarios de los futbolistas) están “dibujados”, es decir que hay una parte importante que se evade.

En los clubes saben que la derogación del decreto 1212 puede ser letal para la mayoría, e incluso golpearía muy duro a los denominados grandes. Por caso, entre 2003 y 2016 (cuando Abad hizo la presentación), Boca y River se habían beneficiado en algo más de 300 millones de pesos, aunque con las cifras que se manejan sólo en transferencias de futbolistas hasta parece poco. Con una suba de la alícuota, los dirigentes dicen que cualquier entidad es inviable por más importante que sea.

Con esa espada de Damocles sobre la cabeza de los clubes, Macri le quiere dar el impulso final a un proyecto que ya quiso imponer en el 2001, cuando era presidente de Boca. En ese momento, Julio Grondona se opuso y lo llevó a la humillación de someterlo a votación. La negativa se impuso 38 a 1. “El único voto a favor fue el mío. Fue mi mayor fracaso político”, admitió Macri tiempo atrás.

Pero el poder ahora lo tiene Macri y en las últimas semanas aceleró la presión a través de Triaca y el ex gerenciador de Racing, Fernando Marín, que es asesor de la Secretaría de Deportes. Marín ya se habría reunido con empresarios interesados en meterse en el negocio y hasta habría ofrecido un menú de clubes que atraviesan dificultades económicas serias y podrían convertirse en SA, según reveló el portal Doble Amarilla. La versión provocó una fuerte negativa de la dirigencia de Newell’s, uno de los dos clubes más importantes de Rosario y aparentemente mencionado en ese menú.

Es que la mayor parte de los dirigentes están en contra de las sociedades anónimas (clubes como Rosario Central y San Lorenzo modificaron sus propios estatutos para impedir la conversión en SA) y se resisten a modificar el estatuto de la AFA, que las prohíbe.

Ese es el paso que necesita Macri, que por otro lado mandó a elaborar un proyecto de ley al jefe del bloque del PRO en Diputados, Nicolás Massot. El borrador de ese proyecto ya empezó a circular. La estrategia es que los dirigentes rechacen las SA para sus propios clubes pero habiliten la modificación a nivel general, algo que repite cada vez que puede Daniel Angelici.

Para poder avanzar con la ley, Macri necesitará el apoyo de Daniel Scioli, a quien sospechosamente Cambiemos acaba de cederle la presidencia de la comisión de Deportes. El pacto de convivencia de la Rosada y el ex gobernador quedó en evidencia en diciembre cuando no fue a votar en contra de la reforma previsional. Ahora, el ex motonauta tendrá la llave para bloquear o habilitar el debate. Se inclinaría por la segunda opción.

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