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18 julio, 2019

Un asesino silencioso: el monóxido de carbono

  •   Por Natalia Tomelin

           

Con llegada de los fríos días invernales el riesgo de intoxicación con monóxido de carbono aumenta en muchos hogares. Las distintas formas de calefaccionar los ambientes en ocasiones no resultan ser las más seguras y convenientes, si de prevención hablamos. Las posibilidades o imposibilidades de muchos hacen que año tras año ocurran casos de intoxicación. Todos ellos totalmente prevenibles.

 

Se estima que cada año muren 4,3 millones de personas en el mundo por contaminación del aire que respiran en las viviendas. Lo que convierte a este problema en una de las mayores preocupaciones en salud pública.
Las fuentes más frecuentes de producción de CO son las estufas, los calefones, los braseros a carbón o leña, las salamandras, las hornallas de la cocina, los faroles y lámparas a gas.
Entre los síntomas por este tipo de intoxicación, encontramos en los casos leves: cefaleas, náuseas, vómitos, mareos y debilidad; y en los casos más graves aparecen inestabilidad, confusión, visión borrosa, dolor precordial, convulsiones y síncope (desmayo), pudiendo llegar a un desenlace fatal.
Te contamos en esta nota cómo evitar la intoxicación por monóxido de carbono:
» Ventilar los ambientes cuando esté encendidos los artefactos.
» Abrir al menos 2 veces al día durante 20 minutos las puertas y ventanas de la vivienda.
» Las instalaciones a gas deben ser realizadas por gasistas matriculados.
» Una vez al año, se deben controlar los artefactos a gas y verificar que la ventilación no se encuentre obstruida.
» EL color de la llama de los artefactos debe ser azul, si es naranja o colorada el artefacto no está funcionando correctamente y está generando CO.
» No usar el horno ni las hornallas para calefaccionar el ambiente, ya que consumen mayor cantidad de oxígeno.
» No dormir con braseros o calentadores a leña o carbón encendidos.
» Realizar el encendido y apagado de los braseros fuera de la habitación, ya que pueden quedar brasas mal apagadas y generar mala combustión.
» Nunca encienda un grupo electrógeno en el interior de la casa: el artefacto en funcionamiento siempre debe estar afuera.
» Antes de encender los artefactos a gas en una vivienda que permaneció deshabitada por un tiempo, asegurarse que estos funcionen correctamente evaluados por un gasista matriculado.

 

 

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