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27 abril, 2020

¿Qué opinan de los aumentos y el abastecimiento de productos, los negocios de Lavalle?

  •   Por Juan Burba

           

Seguimos analizando la situación de los precios y la situación económica en nuestro departamento. Esta vez prestamos atención a la supervivencia de los pequeños comercios locales en esta cuarentena, y conversamos con comerciantes del rubro alimenticio para saber como están viviendo estos momentos, y tener claridades sobre lo que «se dice por ahí» al respecto de precios, desabastecimiento y otras yerbas.

La atención al público y el reparto a domicilio

En general todos los consultados coincidieron en que el rubro a podido seguir trabajando, por su carácter esencial (hay que comer), a pesar de las restricciones propias del aislamiento. «La venta al público se han mantenido, y el delivery ha aumentado bastante» manifestó Claudia Ferrer, propietaria de un reconocido almacén de Villa Tulumaya. Si bien «nosotros veníamos con delivery desde hace más de 3 años, la gente se va enterando y llegan nuevos pedidos» nos contó Claudia.

David Ghiotti, representante de una conocida distribuidora de mercadería en Villa Tulumaya informó sobre su estrategia para mantener las ventas: «cuando esto empezó bajamos un 15% los precios, con la intención de poder vender más, beneficiando a la gente, y anduvo muy bien» para luego implementar el delivery «con un costo de 50 pesos, cuando en muchos lados están cobrando entre 100 y 150 pesos el envío» valorando que resultó muy bien la idea.

Por su parte Juan Argentini, propietario de un autoservicio en Jocolí, reconoció que «la cuarentena nos ha enseñado a ordenarnos y a respetar algunas normas, en el negocio si atendemos dos, entran 2 personas, o si atienden 3 entran 3, una persona por cada cliente» pero valoró también «haber agregado el servicio de reparto a domicilio, antes lo hacíamos sólo con lo grande, una bolsa de harina o de azúcar, ahora tenemos un montón de pedidos por día».

Los aumentos de precios y el riesgo de desabastecimiento

Estos temas son una preocupación social y de las autoridades, aunque no está claro cómo es el comportamiento del mercado en ese sentido. Las realidades que nos marcaron nuestros entrevistados son diversas. Claudia Ferrer de «El Porvenir» manifestó que «hay cosas que han subido un poco, pero no hay desabastecimiento, sí ha pasado que, a veces, se encuentra poca harina, poca levadura, pero es por el mayor consumo que está habiendo, pero no es por desabastecimiento, y tampoco han subido los precios de esos productos, ni del azúcar o aceite» y analizó que «a veces no he tenido porque está costando conseguir, pero no por desabastecimiento, sino porque le gente acapara demasiado», aunque reconoció que este fenómeno se vivió mas acentuado al principio de la cuarentena.

Ghiotti de «Tresmayino» expuso que «los aumentos vienen de las fábricas de distintas partes del país, donde se compra, pero no hemos sufrido grandes variaciones, ha subido en algunos productos de un 5 a un 8%, que es algo lógico». Por su parte Claudio Orozco, dueño de una carnicería de Costa de Araujo informó que «antes de que empezara la cuarentena la carne subió 5 veces, pero yo no la subí 2 veces para poder vender», y manifestó que todas las semanas va al mayorista para abastecerse: «a veces te limitan la compra o te cambian la marca» y dijo que algunos productos están con sobreprecios y es «una avivada de los empresarios, para mí tienen que empezar por ahí, porque nosotros ponemos la cara, el cliente es que nos transmite la impresiones a nosotros». Argentini, del «Autoservicio Jocolí», reconoció que algunos productos están mas caros, pero cree que al detectar los precios altos en el pequeño comercio, se irá ajustando hacia arriba: «está perfecto que nos controlen a nosotros, pero imagino que será el puntapié para que retrocedan los precios en los que nos venden a nosotros, los mayoristas». Y nos dio un ejemplo, «la semana pasada anduvieron los inspectores (del Municipio) por el tema de los precios y hubo dos productos con los que me llamaron la atención: aceite y azúcar (de primeras marcas), y cuando les mostré las boletas de los mayoristas, me dijeron que tenia razón» y le puso números «con el azúcar te exigen que las vendás a 56 pesos, cuando en el mayorista vale entre 57 y 59, una locura».

Claudia Ferrer de Tulumaya matizó un poco el análisis: «la carne subió un 15% en 2 veces en estos últimos 45 días, el pollo y los quesos un 10%, pero no subieron las leches y los yogures», pero en términos generales «mis proveedores no me han subido los precios». Ghiotti analizó con respecto al desabastecimiento que «tuvimos la suerte de reponer cada 2 o 3 días, o salir a buscar (el pedido) nosotros, si no llegaba», reconoció la falta de disponibilidad de algunos productos, pero afirma que no hubo desabastecimiento: «pasó en el azúcar, pero no de no haber, si pedíamos 100 kilos nos mandaban 80, cosas así». Orozco de Costa de Araujo cargó las tintas sobre los supermercados: «estoy disconforme con el Átomo, que se lleva la plata del pueblo, el de Costa y el de Lavalle subieron todos los precios, y cuando pregunté (a las autoridades) me dicen que no los pueden cerrar porque no tienen competencia».

Un fenómeno puntual ocurrió con los huevos, David Ghiotti afirmó que «con los huevos no estamos ganando nada, estamos brindando un servicio, se volvió una locura, fue irracional, los productores se han desubicado, nos defendemos mostrando la factura para que la vean los clientes». Una huevada.

Sobre el manejo de la cuarentena

«Creo que el gobierno ha tomado las medidas justas y a tiempo, priorizando la salud» dijo Claudia Ferrer de «El Porvenir» y valoró pertenecer a un rubro comercial que «por suerte ha podido seguir trabajando, con todas las precauciones» pero es consciente de que «muchos colegas de otros rubros lo están padeciendo, gente que tiene empleados o paga alquiler y no pueden abrir sus puertas».

En ese mismo sentido Ghiotti manifestó que «la gente que vende ropa la está pasando mal, ya se cerró un negocio, no hubo forma de aguantar el alquiler y la gente». Argentini, también consciente del impacto en otros rubros, dijo que «la están pasando mal las tiendas de ropa y los talleres, los restaurantes, que se mueven sólo con el paso (de vehículos por la Ruta 40), y que estaban trabajando muy bien con las mesas afuera, y ahora se le cayó un montón».

Consultados sobre cómo sigue este asunto todos coincidieron en que hay cuarentena para rato (al cierre de esta nota el Presidente Fernández anunció que extiende hasta el 10 de mayo) «me parece que esto viene para más, porque el invierno está recién por llegar» y «creo que esto va a demorar un tiempo largo, y creo que hay un cambio, las cosas no van a ser como antes» expresaron.

Claudia Ferrer fue sincera: «gracias a Dios nuestro Presidente ha tomado las medidas correctas, no soy de ningún partido político, pero lo felicito, comparados con otros países estamos muy bien» y en cuanto al gobierno local manifestó que «el municipio está trabajando bien, mucha gente ha tomado conciencia, usan barbijos, se cuidan, muy poca gente no está tomando las medidas».

David Ghiotti intuye que «va a haber (en adelante) un cambio en la modalidad de trabajo, con el tema de los cobros serán más online las operaciones, va a trabajar mas el delivery, todo se va a acomodar, no hay que tener miedo, pero hay que pasar este momento».

Juan Argentini reconoció que «la ayuda del gobierno (a la ciudadanía con medidas económicas) fue buena para los negocios chicos, porque la gente no se está yendo a los mayoristas o los súper, se notó la plata en los bolsillos de la gente».


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