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30 octubre, 2020

El municipio invertirá 9 millones de pesos en una importante obra de luz para los barrios El Palmeral I y II

  •   Por Jorge Abalo
           

Después de 5 largos años de peregrinar para obtener una solución, finalmente, vecinas y vecinos del barrio El Palmeral podrán acceder a la luz en forma definitiva. En horas del mediodía de ayer se encontró en el barrio, una empresa junto a autoridades municipales monitoreando lo que será la puesta en marcha del proyecto de luz definitiva que acarreaba un verdadero drama, para 130 familias del barrio El Palmeral I y II.

Según pudimos averiguar, el gobierno municipal hará una fuerte inversión y colocará finalmente los transformadores necesarios, para que las familias del lugar puedan acceder a la luz.

Estamos hablando de una obra que tiene un costo de entre 7 millones de pesos y 9 millones, financiada por el municipio, y declarada reembolsable, señaló al El Despertador, el actual director de Vivienda de la comuna, Claudio Díaz, quien además agregó: “es necesario explicar, que las inversiones han sido de dos tipos. Las que realizaron con el esfuerzo propio, vecinos y vecinas del barrio que en su momento compraron los transformadores, los postes, cables y columnas metálicas, por un valor aproximado al día de hoy de 5 millones de pesos, y por otro, de la inversión que hará el municipio”.

Esta obra debería comenzar a más tardar en un mes y medio, dijeron fuentes extraoficiales a El Despertador. Dependerá de los presupuestos elaborados por las empresas interesadas.

El problema del barrio es de larga data. Entre el 2017 y el 2019, Edemsa fue cambiando y estirando los plazos, frente al alza del dólar, que pasó de 20 a 60, lo que llevó a cotizar la obra en 15 millones de pesos, para poner maquinaria y horas hombre, una obra así, completamente sobrevaluada. Pero entre medio, apareció un litigio interno en el barrio, que terminó con una imputación hacia la dirigente máxima de la Asociación, (un periodista de este medio fue amenazado en el interín, por denunciar esa situación). Esto generó un problema enorme, puesto que al día de hoy, la entidad no tiene los papeles al día, por lo que no puede obtener ningún tipo de subsidio.

Esto, y los dimes y diretes entre Edemsa y el municipio, generaron el enojo de las familias de dichos barrios, que se sintieron ninguneados por las acciones de la comuna.

¿Por qué darle un subsidio a un barrio privado?

La municipalidad entregó alrededor de 4 subsidios al barrio El Palmeral en sus distintas variantes, I y II allá en los comienzos de la Asociación. Sin embargo, varias familias de dichos barrios eran propietarias de casas, pero como la Asociación no entregaba los nombres de los socios, no se podía indagar a quienes efectivamente se les daba el subsidio. Tenemos claro, “que algunos que ya tenían casa, lo hacían para invertir, el problema es que lo hacían con dinero del Estado”, sostuvo alguna vez un dirigente político a este medio, explicando la cantidad de irregularidades que habían en dicho barrio. Sin embargo, la mayoría de la gente está en el barrio por necesidad de vivienda propia y no por inversión, admitió también un funcionario municipal. Eso llevó a dirigentes de otras asociaciones y que hace años esperan mejorar su situación a decir, ¿por qué les siguen gestionando subsidios a un barrio que se ha declarado asimismo como privado? ¿No deberían ser ellos los que resolvieran la situación en forma directa con Edemsa? Es una lógica atendible, sobre todo cuando el Estado ha entregado ya 4 subsidios.

El Estado como actor esencial

Sin embargo, aunque la posición descrita anteriormente parezca atendible, es menester que el Estado actúe en estos casos, porque los barrios como El Palmeral no son countries. Son barrios populares. Que necesitan del acompañamiento del Estado. Solo la lógica perversa de algunas personas que les hacen creer a otras que es bueno este tipo de barrios (countries), es lo que lleva a muchas familias a aceptar este tipo de condición. El problema es que cuando no se pueden resolver los dramas entre privados, todos terminan exigiéndole al Estado.

¿Y la provincia?

Desde hace unos días está corriendo por internet, un pedido de informes por parte del bloque de la UCR – PD sobre la situación del barrio, y las inversiones que el municipio planea hacer. Esto atizó el fuego, entre vecinos y vecinas de dichos barrios que echan culpas sobre la gestión municipal. Puede ser, tal vez algo o mucho de cierto, pero ¿y la provincia? ¿Acaso el radicalismo no gobierna? ¿Ningún dirigente gestionó para pedir a la provincia que ayudara, teniendo en cuenta que el diputado Jorge Lopez es el presidente de la comisión de hacienda? ¿Se acercó alguna vez algún funcionario provincial a otorgar algún subsidio o brindar alguna herramienta como lo hizo el tan vapuleado Perez en su momento. Parece que no. La memoria es selectiva.

Pero no es el bloque del radicalismo sobre el que hay que echar culpas, porque lo único que hicieron es trasladar una inquietud de los vecinos. Esa es su función. Pero si dar cuenta del oportunismo de los que se llenan la boca en la provincia, y después no hacen nada.

¿Y el municipio?

El problema del municipio lavallino, es que gestiona desde una lógica paternalista. Nada más ni nada menos. Esa lógica no es nueva. Es una lógica que cuando resulta sirve para glorificar a los líderes, para rendirles pleitesía, pero cuando no da resultado, los funcionarios afectados se preguntan por qué los “atacan”. Interpelar a los vecinos sobre su situación, exponer los alcances y los límites del Estado, explicar que ese Estado no puede resolverlo todo, sino hay compromiso de la otra parte, es fundamental para crear herramientas propicias de articulación entre las instituciones y la comuna que eleven la calidad de los dirigentes sociales y políticos en el departamento. Brindar toda la información, también. Entender que trabajar con las entidades intermedias, no es trabajar con los punteros, o algún que otro referente, porque entre medio se filtra enorme cantidad de información que sirve para tomar buenas decisiones, y que muchas veces no llega al común de la comunidad barrial.

Todos los caminos conducen al municipio

Hoy aparece la comuna, como la mala de la película, como la que miente, la que no da respuesta. Sin embargo, es la que terminará resolviendo el problema en definitiva. Es la comuna la que consiguió que la obra la ejecutara el propio municipio. Es la comuna la que terminó bajando el costo de la obra. Es la comuna la que tendrá que desembolsar el dinero de todos y todas para un emprendimiento privado. Y ella será la que esté en el ojo de la tormenta, ya que la Asociación no tiene los papeles al día y no puede recibir subsidios.

Es la municipalidad la que pondrá 9 millones, que podrían ser destinados a cualquier otra asociación que no haya recibido nada. Sin embargo, el reclamo de los vecinos es atendible, toda vez que ellos también aportaron lo suyo, que no es poco y entendiendo que el Estado debe acompañar sustantivamente en la puesta en marcha de los servicios.

Aunque como siempre, Edemsa se lave las manos.

Hoy hay ganas de la gente del barrio de terminar de una vez con los problemas y dejar atrás una dolorosa etapa. También hay una conducción nueva en el área de vivienda del municipio, que parece tener ansias de avanzar en soluciones reales. Ojalá se escuchen porque de ello depende el bienestar de más de un centenar de familias. Y de una nueva manera de hacer política.

Ojalá.


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