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11 noviembre, 2020

¿Hay espacio para el arte en Lavalle? Hablamos de teatro

  •   Por Antonella Mattioli
           

Indira Gonzalez y Laura Preziosa, dos grandes exponentes del teatro

 

Con la llegada de este virus, las problemáticas ya existentes, se han profundizado conforme han aparecido otras nuevas. Urge replantearse el funcionamiento de la salud, la educación y por qué no la cultura.

Desde tiempos inmemoriales el arte, específicamente el teatro, ha resurgido como una herramienta social. A través de él, existe la posibilidad de crear espacios de intercambio, socialización y expresión, que proveen instrumentos que colaboran con el desarrollo interpersonal. En muchas situaciones, a través de actividades de expresión artística es posible mejorar las habilidades comunicativas, al igual que el reforzar la confianza en sí mismx.

Dada la situación en la que se encuentra el mundo entero, muchos espacios culturales mantienen sus puertas cerradas desde hace 8 meses. Se conoce la incidencia que las artes tienen en la vida de las personas, al punto de ser necesarias para vivir, porque muy al contrario de lo que se nos ha enseñado, sí se debería poder vivir del arte.

Existe un protocolo para ensayos de disciplinas artísticas en espacios culturales, dentro del que facilitan poder realizar actividades como canto, danza, teatro, entre otras. Siempre y cuando se cumplan los mismos, como el lavado de manos, el distanciamiento social, la desinfección de los espacios y demás.

Con la asistencia de diez personas como máximo, entre ellxs estudiantes y docentes. Resulta ser un alivio para quienes realizan estas actividades poder volver a los espacios de interacción y expresión. Por otro lado, surge una nueva necesidad; volver a los escenarios, la fuente de trabajo de cientos de artistas mendocinxs que viven del arte.

«En lo personal me encuentro reinventándome como todos, dando talleres por zoom y tomando clases de teatro y danza, aun así, siento que estoy quieta porque la virtualidad es eso quedarte delante de una pantalla. Es difícil para artistas estar de este lado, en el que no se puede hacer nada. Podemos buscarle la vuelta como lo hacemos, con videos, a través de las redes, pero no es lo mismo, el teatro tiene esa magia que ocurre allí mismo nada más, tiene esto que no es solo el actuar en un escenario, es todo lo que está detrás de bambalinas, no solo en cuanto a lo artístico de actuar, sino también ver teatro, esa necesidad que tenemos de concurrir. Es muy doloroso, llevamos casi un año así»- sostiene Indira Gonzalez, artista mendocina y lavallina.

Tal parece que la problemática en torno a la cultura se ha profundizado, ¿qué tanto es valorado el arte mendocino? Mientras que, la Fiesta Nacional de Vendimia es uno de los eventos más conocidos, para su festejo llegan a la provincia turistas de todas partes, que esperan la puesta en escena de casi 1000 artistas. Ya es de puro conocimiento que quienes hacen posible semejante espectáculo son ellxs que lo dan todo en el escenario. Año a año la historia se repite, trabajadores y trabajadoras expuestas a la precarización, ya sea debido a las condiciones de trabajo o el atraso en el pago de los salarios.
Moisés Moral, artista oriundo de Lavalle nos comentaba. «Lo local está bastante frenado, con Los Perros estamos produciendo en lo audiovisual, y eso ha generado un poco de actividad. Desde lo personal, estoy en plan de buscar otro laburo, porque con el de la escuela no alcanza para poder acomodar mis ingresos. No creo que haya una propuesta estatal que de soluciones o que ayude, sobre todo, a fomentar el interés de la gente por el teatro».

Quizás influye mucho la falta de políticas con respecto a la construcción de la cultura mendocina, en cuanto al hecho de que la concurrencia a los teatros o salas más populares no es mucha. Recorriendo parques o plazas hemos podido ver más de un espectáculo artístico coloreando las calles, intervenciones, puestas en escenas, historias para ser contadas, con mucha o poca gente. Espacios de trabajo gestionados por las ganas de hacer, de crear y recrear, que son necesarios para la construcción de un medio expresivo que comprende mucho más allá del entretenimiento.

 

Gerónimo Miranda, actor, director y dramaturgo de La Bohemia Compañía Teatral, compartió con nosotros su mirada. «El panorama teatral viene bastante oscuro, no por la calidad o la presencia de la gente, sino por el lado del gobierno, hasta que Buenos Aires no habilite lo que tiene que habilitar Mendoza no lo va a hacer. La idea es abrir las grandes salas a un cuarto de su capacidad y es lo que lleva realmente el teatro mendocino. Se está agrandando un poco más el problema real, y es que no va gente al teatro, eso pasaba antes de la pandemia. Al reabrir los teatros hay que abrir las mentes de los gobernantes, que, en mi opinión, no se les ha caído una idea durante toda la pandemia. Se habla de turismo y no de cultura, ni de teatros. Vamos a tener que aprender a vivir con esto un tiempo, pero si se abren las salas, el porcentaje del que habla el gobierno, que podría llegar a ir es el mismo que ya asistía. La realidad es que el tajo es más profundo, no se cura con pervinox. Hay que cambiar de raíz, se debe comenzar a trabajar para que la gente concurra al teatro en Mendoza, para que se valore más culturalmente.»

En Lavalle los espacios culturales y de expresión han crecido, contamos con artistas de todos los rubros, al igual que múltiples espacios en los que el arte y la cultura se comparten. Ya sea en las peñas, en la casa de la cultura, la fiesta departamental de Vendimia, o demás espacios de encuentro, el arte está latiendo en cada rincón. Pero al igual que en otras partes, quienes viven del arte han tenido que reinventarse, buscar alternativas para continuar formándose y generar trabajo.

 

«En Lavalle existe un hermoso movimiento teatral, hay una buena gestión cultural y me parece importante destacarlo, pero tampoco hay una práctica instalada. Además, creo que, dependemos de lo que sucede a nivel provincial y nacional. El movimiento que hay en el departamento es muy significativo y no va a frenarse por la pandemia, pero no podemos quedarnos con la virtualidad solamente, en términos de que vemos que hay otras actividades que se pueden realizar, con ciertos cuidados, entonces también se puede hacer teatro. Se entiende que el contexto no da para trabajar con el contacto, pero se pueden crear cosas interesantes teniendo los recaudos necesarios para preservar la salud»– nos compartió Pablo Díaz, actor lavallino de relevancia nacional. Y continuó «Hay compañeros y compañeras, que, al no poder trabajar y acceder al IFE, por cuestiones burocráticas, han tenido que buscar alternativas para sobrellevar la situación, desde hacer empanadas, viandas o comenzar pequeños emprendimientos. La realidad es que hay que comer, pagar el alquiler, los impuestos, vivir, en definitiva, y parece que las respuestas no llegan».

Claro está, urgen políticas públicas que contemplen y garanticen el trabajo del colectivo de artistas y también el cuidado de la salud. Así, el sector artístico de toda la provincia espera una respuesta a su reclamo, hasta el momento se sabe que el gobierno ha hecho los pedidos pertinentes para, de forma segura, habilitar espacios culturales o espectáculos al aire libre. Se habla mucho de cómo se trabajarían este tipo de protocolos en Bs As, entonces esta parece ser una bocanada de aire fresco, ya que si es posible allá podría serlo en Mendoza y en Lavalle.


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