Despertador Online
Titulos

15 noviembre, 2020

Falta de agua en Lavalle: vecinas y vecinos buscan respuestas

  •   Por Juan Burba
           

Desde hace dos semanas más de 3000 vecinos y vecinas de Jocolí no tienen agua en sus domicilios. La zona más afectada es Jocolí Viejo y el pasado jueves más de un
centenar de personas decidió realizar un corte de ruta para reclamar por la situación.

Ya nos resulta recurrente: todos los años cuando empiezan los primeros calores hay que reportar la falta de agua en distintos puntos de nuestro departamento, lo que nos hace sospechar que es un problema estructural y no del momento.

A finales de octubre el agua de todas las comunidades barriales de la Ruta 34, desde el B° La Colmena en Jocolí Viejo hasta Villa Tulumaya comenzó a salir poca y turbia, con mucha arena. Al parecer se rompió el pozo de La Colmena. Al principio se evidenció la situación por las redes sociales que, paradójicamente, se inundaron de fotos con surtidores, mangueras, vasos y baldes donde se podía ver el estado del vital líquido. Luego esos reclamos llegaron a los medios del departamento y algunas familias comenzaron a realizar denuncias a AySAM. Ángel Funes, vecino de La Colmena, nos informó que familias de su barrio comenzaron a realizar los reclamos entre el 24 y el 26 de octubre y, según pudo averiguar “la bomba está rota, AySAM lo sabe hace tiempo, y no dice nada”. Los primeros días del mes se taparon las entradas a los domicilios, por la gran cantidad de arena que venía por la cañería, incluso “se rompieron lavarropas” según manifestó Funes. AySAM estuvo trabajando varios días en destapar los ingresos a los domicilios, pero el arreglo definitivo no parecía avizorarse: “no sabemos por qué dilatan tanto el arreglo si ya saben cual es el problema” afirmó el vecino. Su interpretación es que la empresa dilata para que el Estado ponga la plata.

La situación se agravó con el paso del tiempo, AySAM y la Municipalidad comenzaron a repartir agua en camiones para que las familias tengan una dotación mínima e indispensable, pero parece que esto no fue suficiente. Mientras tanto los ánimos vecinales se venían caldeando.

El pasado miércoles el intendente Roberto Righi en una entrevista en el noticiero central de Canal 9, cargó las tintas sobre el gobierno provincial: “la empresa AySAM directamente no se está haciendo eco, como es debido, y no está atendiendo esta situación que realmente es de emergencia”. También expresó que “desde el municipio hemos ofrecido algunas perforaciones y hemos hecho obras importantes, pero no tenemos eco con el tiempo y la dinámica que se necesita para solucionar este tipo de problemas”. Dijo haber hablado con autoridades provinciales: “al ministro de Obras (Mario Isgró) le comenté la problemática esta mañana y le pedí que se venga a Lavalle y lo vea en persona, para que los guiemos y sepan de buena mano sobre cuál es la situación que hay que arreglar, que no es mucho, pero hace falta la decisión, la decisión política y el interés de resolver la problemática” remarcando fuertemente el desinterés por parte de la Provincia y de la empresa para solucionar la situación. Finalmente enfatizó sobre el problema, como una cuestión histórica y estructural: “el problema del agua viene desde hace muchos años e incluso cada vez que llega el calor le reclamamos a AySAM que avance con las obras, con las conexiones de las perforaciones, pero lamentablemente pasa el tiempo y seguimos en la misma”.

Así las cosas, el jueves vecinos y vecinas de Jocolí Viejo cortaron la Ruta 34 a la altura del B° Jarilleros reclamando por la situación descripta. Estuvo presente Alejandro Muñoz, referente de AySAM en Lavalle, quien, luego de muchos debates con los y las manifestantes, afirmó que hoy domingo, o a más tardar el lunes, el problema estará solucionado. La explicación no conformó a las familias, quienes discutieron fuerte con Muñoz, y también con funcionarios municipales. Estuvo presente Rolando Romera, Secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Alberti, Director de Integración Territorial y el diputado provincial Edgardo González. En un momento de la movilización, en la que prendieron fuego algunas ramas sobre la ruta, los vecinos y vecinas cortaron la totalidad de la calzada y luego de algunos entredichos con la policía, volvieron a la modalidad de media calzada. La gente, cansada por tantos días sin agua, y por la misma situación año tras año, no creían las promesas de arreglo e insistían con una solución definitiva. En un momento Muñoz afirmó que AySAM había tomado nota de todos los reclamos y que los mismos estaban asentados para ser atendidos. En ese mismo instante Natalia Galván, vecina del Jarilleros le leyó, en un improvisado micrófono, que ante la consulta en las vías de comunicación oficiales, desde la empresa le respondieron que “no había reclamos registrados para la zona”. No funciona el agua, no funcionan los canales para reclamar.

En el lugar conversamos también con Darío Soria, vecino de la zona, quien afirmó que “estamos en el medio de un conflicto por colores políticos, donde se pelotean entre la provincia y el municipio, y cuando teníamos en el provincia el mismo color político, con este intendente, la cosa tampoco se resolvía”. En ese sentido manifestó: “le pedimos a la municipalidad que cumplan el rol por el que el pueblo los votó, que represen al pueblo, que pongan entre la espada y la pared a las autoridades de AySAM para que se resuelva el tema del agua de una vez por todas”, y cerró el diálogo lamentándose: “es muy triste tener que cortar la ruta para que nos escuchen, es una vergüenza”.

Intentamos conversar con Muñoz para profundizar las explicaciones, pero amablemente respondió que “no damos conferencia los responsables técnicos de unidades operativas como la de Lavalle, para ello la compañía cuenta con un departamento de comunicación preparado adecuadamente” y aseveró que, pasado este momento y con el permiso de la empresa, nos dará una entrevista. Intentamos entonces más arriba, y nos comunicamos con Prensa de AySAM para ver si podíamos tener la palabra de su Presidente: Alejandro Gallego. Nos respondieron que estaban atendiendo graves situaciones en el Gran Mendoza por las tormentas, y nos acercaron una explicación por escrito:

“La perforación (de La Colmena) viene con una recuperación importante, y hoy (por el viernes), el Barrio Jarilleros, que era el que se encontraba más afectado, ya tiene ingreso a gran cantidad de domicilios. Esperamos que para el sábado la perforación ya esté funcionando al 100%. Los domicilios que aún no tienen el servicio, están siendo asistidos por camiones aguadores. En el día de ayer se realizaron las muestras correspondientes a las dos perforaciones que podrían ser empalmadas a redes, con lo cual estaríamos sobre la solución definitiva del problema. Estamos a la espera del resultado de las muestras que tardan 48 horas”.

Sobre el final de la manifestación se hizo presente el concejal radical Lucas Luppo, en una suerte de representación provincial para, según expresó, dar explicaciones luego de haberse comunicado con Gallego, el Presidente de AySAM. “Yo me comprometo a realizar la gestión para que los funcionarios de AySAM vengan a Lavalle, escapa a mi voluntad que eso ocurra, pero es mi compromiso” expresó Luppo.

Es importante aclarar que el Concejo Deliberante aprobó, por unanimidad, hacer un pedido de informe a la Sede Central de AySAM, para que dé repuestas sobre la falta de agua y los cortes que se han sufrido en estas últimas semanas en Lavalle, pedido de informe que puntualiza sobre el estado de la red La Pega-Tulumaya y los proyectos contemplados para Jocolí.

La situación de la conexión La Pega-Tulumaya es clave en este conflicto, aunque parezca lejana geográficamente. Y es una vieja promesa. Según dice AySAM hace mucho, incluso en gestiones anteriores, el agua de La Pega es buena y abundante y conectándola con Villa Tulumaya, solucionaría los problemas de agua en ese distrito y aliviaría a la perforación de La Colmena para que haya más disponibilidad en ese sector, que actualmente también abastece a la cabecera departamental.

En este sentido, una de las informaciones que proporcionó Luppo es que las licitaciones para comprar los materiales para esa obra, se están realizando hace más de 30 días pero que “no se están presentando oferentes, por la falta de claridad con los precios en este momento”, es decir, ninguna empresa quiere presupuestar el material, si luego todo puede aumentar y no podrían cumplir con esos precios. Estamos hablando de alrededor de 5 kilómetros de cañerías, que en este momento rondarían los 5 millones y medio de pesos. Una enorme suma para el bolsillo de cualquier lector y de este escriba, pero un monto razonable para un presupuesto gubernamental que debe garantizar el derecho al agua para miles de familias, de “una empresa que, además, aumentó su tarifa en los últimos días” reconoció Luppo.

Terminamos como empezamos. Como quien realiza un ciclo, o más bien un bucle, una historia sin fin, la historia de la buena pipa, que cada año, con los primeros calores, comienza en Lavalle, y se repite sistemáticamente. La sensación es que lavallinos y lavallinas somos ciudadanos de segunda, que no merecemos inversiones potentes para resolver de manera definitiva y estructural un derecho vulnerado: el acceso a agua de calidad y en abundancia. ¿Quieren apostar?: seguiremos publicando, en los próximos meses, notas con este tema, donde vecinos y vecinas se quejarán por la falta de agua y autoridades ensayarán respuestas parecidas. Ojalá perdamos la apuesta. Pero la sensación es que vivimos un triste bucle de la historia sin fin, como el Día de la Marmota …

 


©

Conectáte con los comercios de Lavalle de la forma más veloz: https://guialavalle.despertadorlavalle.com.ar/


 


  • Comentarios

    Relacionadas