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La región hace escuela


18 noviembre, 2020

Manos unidas de mujeres solidarias

  •   Por El Despertador
           

Un colectivo de mujeres que puso sobre la mesa la necesidad de acompañar a los enfermos y enfermas de Covid.

Desde julio se viene gestando en el departamento, un colectivo de mujeres con una impronta solidaria muy importante. En tiempos de pandemia, y de aumento enorme en los contagios de coronavirus, el departamento tomó decisiones difíciles como la de no abrir determinados espacios y mantener así cierto aislamiento que permitiera que Lavalle no se prendiera a la ola de contagios que se desarrollaba en el Gran Mendoza. A pesar de los esfuerzos, el departamento no pudo evitarlo, pero sí pudo ayudar a que menos familias debieran pasar por el hospital, posibilitando de esta manera, que el sistema no se saturara. Entre medio de este drama, el vértice fue puesto en el incondicional laburo del personal de salud de Lavalle, que fue enorme y lo sigue siendo.

En ese contexto, apareció este grupo de mujeres, que junto a muchos grupos de personas de diversas ideologías, credos religiosos o convicciones personales, entendieron que el único camino para que la situación en Lavalle no terminara en una extrema tragedia, era salir a la calle, aún a riesgo personal y ayudar a los que más lo necesitaban, y aún hoy lo padecen. Es en ese contexto, que apareció el grupo de mujeres unidas y solidarias, que fue mutando con el día a día hasta convertirse en Evolución femenina peronista, cuyo objetivo al comienzo fue dar una mano a todas las víctimas de covid que pudieran.

El grupo lo integran alrededor de 40 mujeres de diversos distritos y empezaron allá por el mes de julio al ver el primer caso de covid en Lavalle y que de alguna manera fue el detonante para acompañar a decenas de familias que comenzaron a padecer este flagelo.

De esta manera, comenzaron a organizar la solidaridad, de modo tal que personas que tuvieran covid pudieran ser destinatarias de alguna ayuda o acompañamiento. Cristina Sánchez, una de las fundadoras del grupo, sostiene «empezamos a dar una mano a la gente con covid, en distintos distritos, Colonia Italia, El Chilcal, La Pega, Costa de Araujo«. «Por supuesto de la gente que nos íbamos enterando que lo padecían», y recordó que la Dirección de Desarrollo Humano también ayudó.

Cristina charló con El Despertador, en conjunto con una joven, miembro y también fundadora del grupo, Valentina Villegas, que nos contó «el grupo tuvo una actitud solidaria desde el principio, y con el transcurrir del tiempo fueron apareciendo otros temas, tal vez más políticos, lo que llevó a plantearnos al partido como una herramienta de solidaridad».

De esta manera, lo que empezó como una actitud solidaria sostienen ambas, se fue transformando en debatir otras cosas, como el rol de la mujer, sin perder de vista nunca el origen del comienzo. «Por ahí nos costaba decir que éramos peronistas, pero no porque estuviera mal, sino porque no queríamos que se confundiera con cualquier otra actitud, como si lo hiciéramos por otro objetivo que no fuera ayudar” agregaron casi al unísono. Pero como no reniegan de esa identidad, es que el grupo mutó a Evolución femenina peronista, como una manera de avanzar en el camino de otra construcción.

Testimonios elocuentes:

Nunca pensé que podría llegar a contagiarme de coronavirus porque tomaba todos los recaudos necesarios, pero quienes trabajamos día a día nos exponemos a estas situaciones, es complicado no salir a trabajar para poder mantenerte en la cuarentena, y fuera de ella.

Cuando en el hospital me dijeron que tenía que aislarme me preocupé mucho por mi salud y la de mi familia directa, quienes viven conmigo, porque estamos en contacto permanente. A partir de que una tiene las directivas de la doctora o el doctor tiene que empezar a recordar con quién estuvo, avisar, reforzar que se cuiden, que no es joda, que cuando te toca te pasa por el cuerpo, en mi caso los síntomas fueron fuertes, perdí el olfato y el gusto, tenía mucho dolor en el cuerpo, cómo si me hubiera caído muchas veces y más, no tenés energías, parece una super gripe, pero no es gripe, sabes que es covid, en las mañanas te levantas con un poco de energía pero pasa el día y todo empeora.

Ser empleada doméstica es trabajar al día y eso preocupaba, debo agradecer la presencia de espacios que están para asistir a las familias en aislamiento, el grupo de mujeres Unidas y Solidarias (Norma, Graciela Fernández y Graciela Muñoz, Débora y Cristina Sanchez) fueron al otro día de mi aislamiento a colaborar con alimentos no perecederos para mí y mi familia, sin pedir nada a cambio. El municipio también se hizo presente a los dos días también colaborando con nuestro aislamiento, y vecinos y amigos también estaban presentes, muchas veces estas situaciones ayudan a que seamos más solidarios y Solidarias entre todos.

Ser paciente recuperada de covid es un trabajo porque deja secuelas en tu cuerpo, en tus energías, en tu salud.
Es importante que nos cuidemos entre todos y todas, respetar las medidas sanitarias y ayudar a nuestros vecinos y vecinas que pasen por esta situación.
Julieta Tapia. Empleada de casas particulares. Paciente recuperada de covid.

Mi nombre es Cristina. Mi familia está compuesta por mí hijo de 9 años y mi marido, quien tiene enfermedad de base, es diabético insulino dependiente, tiene insuficiencia respiratoria y 2 bypass cardíacos. El 26 de septiembre mí marido empieza con síntomas de covid por haber estado en contacto con una persona que después dio positivo también. El estuvo con mucho decaimiento en casa y luego falta de aire. Así pasó una semana hasta q el día 5 de octubre lo internan en la sociedad española. Nosotros nos aislamos voluntariamente desde el día 29 de septiembre. Mi hijo estuvo con febrícula 2 días y luego no tuvo más síntomas. Yo con dolor del cuerpo y fiebre. El día 2 de septiembre le hacen el hisopado en el hospital Sícoli el cual le dio negativo. Cuando ingresa a la sociedad española le repiten el hisopado y ahí le dio positivo. Pasó 10 días internado muy delicado, pero gracias a Dios nunca necesito intubarlo. Solo con oxígeno, anticoagulantes y corticoide. Cuando sale de alta le colocaron anticuerpos por lo tanto ya no tenía el virus.

«Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.»
Esta frase me pareció muy significativa, para dar sentido al trabajo solidario que ustedes desenvuelven.
Nuestra familia da las gracias, por su preocupación y colaboración durante nuestro aislamiento por contraer coronavirus, mil gracias al grupo de mujeres solidarias.
Flia Montenegro – Corzo

Nos sentimos muy acompañados por la señora Cristina del Vergel quien me dio el número para comunicarme con la enfermera de la brigada de covid, la cual también me dio el número de la doctora Rugeri. Tengo q destacar y agradecer el acompañamiento permanente por parte de estas personas q mencioné. Son un grupo humano y profesional excepcional. Todos los días se comunicaban conmigo preguntando si necesitaba algo, lo q fuera. También mis vecinos, es muy importante todo esto. Hace q uno no se sienta tan solo ante está enfermedad q nos toca pasar. Hoy gracias a Dios gozamos de muy buena salud, solo q a veces nos sentimos un poco decaídos pero tratamos de salir para no caer en depresión tampoco. A toda persona q esté pasando por esto le ofrezco nuestra experiencia vivida y les digo q con fé se sale adelante. Tenemos q entre todos vencer este flagelo. No bajemos los brazos, pero tampoco nos descuidemos. Sigamos con el uso de barbijo, el distanciamiento y el uso de alcohol en gel cuando estemos en la calle. Y en nuestra casa el lavado de manos con agua y jabón.

En definitiva, un nuevo colectivo que se ha puesto en marcha en Lavalle para dar respuesta a tantas necesidades y acompañar a tanta gente que la está pasando mal. ¡Un gran aporte!


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