Despertador Online

El diario del Oasis Norte de Mendoza

La Región

4 agosto, 2021

Falleció Jorge Sosa y Franco le rinde homenaje al maestro

  •   Por Franco D´Amelio
           

Escritor, humorista, docente, hacedor cultural.

Eso lo saben todos, pero quisiera dar mi humilde visión de quién fue.

Falleció aquel hombre que yo veía hacer su monólogo televisivo con la ropa de la escuela mientras almorzaba, allá por el año 2000. Tenía un humor tan inteligente y ocurrente como pocos.
Más de una década después lo conocí personalmente en la cátedra de radio mientras cursaba mi segundo año de la licenciatura en Comunicación Social.
Jorge Sosa, el de la tele, el de la radio, el de los diarios, tomaba mate con los estudiantes. Nos interpelaba y se reía de nuestra juvenil ingenuidad en algunos puntos.
Nos enseñaba a valorar lo propio, la cultura local frente a la arrasadora invasión foránea (o de los formatos porteños). Y lo más loco: ¡no era mendocino de nacimiento sino santafesino!
Recuerdo que le parecía una estupidez el helado sabor Malbec y las supuestas predicciones del fin del mundo de los Mayas.

A nivel comunicacional tengo grabado una enseñanza suya: “cuando hagan una entrevista, hagan hablar al entrevistado, no den su opinión dejándole espacio para que sólo diga ‘sí’ o ‘no’. A la gente le importa un carajo lo que ustedes piensen, les interesa la opinión del entrevistado”.

Algo simple, pero más difícil de aplicar de lo que parece en la labor periodística.

Sin embargo, uno de los recuerdos más lindos que tengo de ese hombre no surge de las aulas. Mi madre, bajo el pseudónimo Laura Arco, lanzó su primer libro de su total autoría en 2014. Una antología de cuentos muy particular llamada “Vínculos. Cuentos verdaderos”.

No éramos del palo y no teníamos el presupuesto para un poderoso equipo de marketing y publicidad. Pero a mí me dio la cara para preguntarle a mi exprofesor si estaría dispuesto no sólo a asistir al acto de presentación sino también a leer uno de los cuentos y brindar algunas palabras para la audiencia.

 

Jorge Sosa y Laura Arco, escritora y mamá de Franco D´Amelio, periodista de El Despertador

Y Jorge, sin siquiera sugerir algún tipo de remuneración, fue “de onda” al teatro Quintanilla y leyó el siguiente cuento que quisiera compartirles para luego explicarles por qué creo que justamente ese texto identifica la vida de Jorge Sosa.

Dolor óntico

Nunca se había sentido, como esta vez, entre la espada y la pared. Por un lado ya no había camino, por el otro, el camino era morir desangrada.
Tuvo la certeza de que ya nada volvería a ser igual. Y casi tuvo miedo.
Miró a su adversario con resignación y parpadeó para decir adiós. Ella no daría más que un paso desafiante y esperaría el final. No sería la primera ni la última; sólo una más, y eso le dolía: una del montón.Con coraje avanzó y el pie implacable la aplastó”.

Para quienes no entendieron, como yo la primera vez, lo explico: la protagonista es una cucaracha que estando acorralada por un humano que la está por aplastar, resignada avanza y muere pisoteada con un dolor más grande que el físico: el de morir como una más del montón.

No creo en las casualidades, y pienso que más allá de que él lo haya elegido para leer esa noche porque prefería los textos cortos, pienso que identifica su vida.

Si hay algo en lo que seguramente todos coincidamos es que Jorge Sosa no vivió como uno más. Dejó la aparente seguridad económica y social que le brindaría ser ingeniero en petróleo para dedicarse a edificar vidas desde las palabras, haciendo valorar lo nuestro.

En mi opinión (aunque el profe diría que a nadie le importa) ese es el mayor mensaje que nos deja su vida: marcar la diferencia, dejar una huella, edificando a otros desde la Palabra y el Amor.
Que su historia sea una semilla para muchos más que transformen la realidad desde la alegría y las letras hechas carne.


  • Comentarios

    Relacionadas