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29 abril, 2022

Lavalle: Concejales salientes, 4 que se van, uno que sigue, balance de gestión

  •   Por El Despertador
           

Hoy asumen, en el Concejo Deliberante de nuestro departamento, los y las concejales electos en las legislativas del año pasado. Llegan a estrenar sus bancas Gimena Masoero y Luis Mangione por el peronismo, los radicales Herman Mercado y Laura Baldes, y renueva su lugar el médico justicialista Maximiliano Rivera por un nuevo período.

Y como generalmente desde hace varios años, hacemos un análisis completamente subjetivo de la trayectoria de los representantes en el Concejo, basándonos en los proyectos presentados y algunas otras lides.

 

Se vuelve a un concejo bipartidista ya que el Frente de Izquierda no logró renovar su banca. Así es que el martes se despidieron, en su última sesión, la peronista Nélida Masi, los radicales Lucas Luppo y Vanesa Caballero y la representante de la izquierda Micaela Blanco Minoli.

 

Quienes continúan por dos años más hasta terminar su mandato son los peronistas Carina Segovia, Julián Gallardo y Raimundo Laugero; el radical Roberto Leveque y la demócrata Alejandra Argentini, estos últimos como parte del bloque Cambia Mendoza.

 

En la presente nota intentaremos realizar una suerte de balance sobre los y las 5 que concluyen su gestión, sus principales proyectos, sus aciertos y desaciertos.

 

Convicciones firmes y poco territorio

 

La representante del Frente de Izquierda mantuvo una gestión muy en solitario. Blanco Minoli, como fiel representante de su fuerza política, siempre cuestionó a los partidos tradicionales y  fue un hueso duro de roer para pensar proyectos en conjunto con otros ediles. Sus compañeros y compañeras de cuerpo la recuerdan como una intransigente. Sus principales temas, que prometió en campaña y trabajo en estos 4 años, tuvieron que ver con la salud, lo ambiental, los derechos de las mujeres y cuestiones económicas.

 

Muchos de los proyectos presentados no fueron aprobados (sólo logró la aprobación de poco más del 20%), por la imposibilidad de alianzas mencionada y por lo tanto no tener correlación de fuerzas al interior del cuerpo. Los proyectos aprobados tuvieron que ver con cuestiones de género (Memorial por Johana Chacón y Soledad Olivera y régimen de licencias por violencia de género) y ambientales (Reserva Natural Laguna de Soria y prohibición de fracking) aunque estos últimos comparten (o disputan) autoría con otras fuerzas. Otros como el de igualación de sueldos de funcionarios con los salarios de trabajadores municipales o la derogación de exensiones impositivas a Iglesia y congregaciones religiosas no corrieron la misma suerte.

 

Blanco Minoli no se caracterizó por ser una concejala territorial, y quizás esto le costó la posibilidad de reelección. También puede tener que ver con el tenor de sus proyectos, mas apoyados en la agenda del FIT a nivel nacional y provincial, que en la demanda de los vecinos y vecinas de Lavalle. Sobre su coherencia férrea de no moverse de sus convicciones no se le puede cuestionar ni un ápice. Su figura fue tomando volumen a nivel provincial y seguramente tenga un lugar dentro del FIT mendocino en adelante. Su ingreso, en el 2017, al legislativo departamental fue un hecho histórico sin precedentes, en el que quizás desperdiciaron la posibilidad de darle continuidad. Veremos cuándo se repetirá.

 

La confrontación permanente con buenas formas

 

Lucas Luppo es el único concejal que sale con 8 años de mandato, ya que logró ser reelegido una vez. El radical se caracterizó por ser movedizo, un crítico tenaz a la gestión righista y, según sus compañeros de fuerzas opositoras, alguien con quien “se puede charlar y debatir”. Sus proyectos en estos años han tenido que ver con pedidos de informes al ejecutivo y el pedido de servicios y obras en algunos distritos que supo visitar: luminarias públicas, contenedores de basura, tendido eléctrico, construcción de garitas y otras obras en calles del departamento. También trabajó en adhesiones a leyes provinciales promovidas por el gobierno de Suárez, temas de salud y ambientales.

 

Propició en Lavalle el debate sobre la reforma constitucional de la provincia, para que intendentes no puedan ser reelegidos indefinidamente (ya resuelto a nivel de la Suprema Corte) y que el gobernador pueda tener una reelección. Cuestionando a Righi y esperanzado en la reelección de Cornejo o ahora Suárez. También sostuvo la necesidad de elegir a los delegados municipales por el voto popular.

 

Su defensa acérrima a la gestión oficialista provincial lo llevó a defender con cierto fundamentalismo algunas medidas: es más cornejista que cornejo.  Luppo fue un concejal que tuvo que afrontar situaciones internas dentro de su partido y Cambia Mendoza. Quiere ser intendente y fue precandidato, pero no sorteó la interna frente a su rival Jorge López, actualmente diputado que renovó su banca en la provincia. Al parecer, quiere volver a la docencia, recibirse de abogado y trabajar en esas lides, pero seguramente la política provincial tenga un lugar para él, sin perder el riesgo a la territorialidad lavallina.

 

Una concejala inquieta y presente

 

Nélida Masi, peronista de La Pega, venía de la docencia, así que mucho de su impronta legislativa tuvo que ver con las escuelas, la juventud y las niñeces del departamento: homenaje a egresados, declaración de interés a carreras dictadas en Lavalle o a eventos educativos, o la entrega de recursos a grupos juveniles. También gestionó materiales para grupos productivos de mujeres.

 

Muy pegada a la gestión del ejecutivo municipal, muchas de sus propuestas tuvieron que ver con apoyo a obras de la comuna y el pedido de explicaciones a la provincia por el no cumplimiento de algunas obligaciones, sobre todo salud, seguridad y transporte. Masi no incluyó en su agenda cuestiones ambientales, lo que le trajo dolores de cabeza con un vecino de su distrito que la escrachó en redes sociales por no ocuparse de la contaminación de las ladrilleras que ilegalmente funcionan en La Pega.

 

Con un perfil alto pero sin demasiadas pretensiones Neli Masi pasó por el concejo con proyectos de mucha visibilidad pero impacto relativo. Sin estilo confrontativo sus compañeros y compañeras de cuerpo la vieron como una persona afable con la que se podía dialogar de diferentes temas, pero con poca mirada crítica a la gestión municipal. Su futuro parece estar signado para seguir la docencia pero, en principio, trabajando dentro de la comuna.

 

Una impronta netamente costina

 

La otra radical que deja el legislativo es Vanesa Caballero. Su gestión al frente de ese lugar se caracterizó por la colaboración económica con algunas instituciones como Centros de Jubilados o grupos deportivos, sobre todo de Costa de Araujo. Muchos de sus pedidos de obras fueron dirigidos a ese distrito también: semáforos, reductores de velocidad y luminarias.

 

Se ocupó de cuestiones comerciales, espacios verdes y asuntos de género. Como Luppo, pidió adhesiones a leyes o medidas provinciales. Algunas de ellas, por razones obvias, no tuvieron el acompañamiento del resto de los bloques: la adhesión de medidas de austeridad del gobierno provincial o la declaración de interés para Portezuelo del Viento. Sus proyectos mas destacados: la iniciativa de Compre Local y el establecimiento del uso de la leyenda “No a la violencia de género. Ni una menos” en toda documentación emitida por la Municipalidad.

 

Caballero, de declarada pertenencia lopecista, siempre tuvo lugar en la primera fila cuando funcionarios provinciales visitaron nuestro departamento. No fue una concejala destacada por grandes proyectos, pero sus compañeras de otros bloques la rescatan como una persona solidaria con las causas de la mujeres.

 

Un gran médico que tapó al concejal

 

El “Doc” Maximiliano Rivera encabezó, en 2 oportunidades, la lista de concejales del justicialismo, y debido a eso renueva su banca por 4 años más. El médico que habita en La Bajada, como un vecino más, es una persona muy conocida en el departamento, más por su condición de galeno que de concejal. Su pasión por la medicina y su incondicional vocación de atender a sus pacientes le garantizaron a la lista que encabezó él mismo, la victoria holgada.

 

Sus proyectos como concejal han tenido que ver con la salud (obviamente), el deporte y las obras. Hombre de escueto hablar y pocos proyectos, de una profundidad relativa, Rivera cultivó un perfil muy duro para con la gestión provincial y poca crítica a la municipal. Siempre dispuesto a la conversa sincera y muy preocupado por la realidad social del departamento, recorre y conoce, pero le cuesta concretar en proyectos definidos.

 

Le esperan 4 años más al frente de ese lugar de representación popular. Tiene una buena oportunidad para concretar en acciones los postulados que expresa y que, quizás, se quedó corto en los tiempos que pasaron.

 

Proyectos de autorías múltiples no reconocidas

 

Algunos de los y las salientes ediles se jactan de haber presentado proyectos aprobados, que otros también reclaman su autoría (incluso concejales que continúan en su gestión), formando así parte de las escuetas listas de proyectos presentados y aprobados a lo largo de la gestión de cada uno y una.

 

La declaración de Laguna de Soria como Reserva Municipal es, quizás, la iniciativa más disputada. Pero nadie termina de reconocer que es un proyecto enriquecido desde las distintas fuerzas, ni se rescata el trabajo conjunto, o se hace de soslayo. La ordenanza antifracking o la defensa de la 7722 corren la misma suerte.

 

Las propuestas de cupo o inserción laboral travesti trans, que no están aprobadas, también son parte de la agenda de las 3 fuerzas que, hasta este martes, compusieron el Concejo, sin embargo, la falta de voluntad de negociación y de humildad para reconocer en los proyectos ajenos las buenas ideas, han impedido que iniciativas nobles tengan su aprobación.


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