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2 mayo, 2022

Avanza la construcción de viviendas en Lavalle, ¿pero alcanza para todos?

  •   Por Franco D´Amelio
           

Lavalle está avanzando en la construcción de más de 250 y proyección de más de 500 viviendas y en la urbanización de barrios a través de fondos nacionales, lo que la posiciona como uno de los departamentos, que en realizará más viviendas en Mendoza. Sin embargo, detrás de los bombos y platillos surgen algunas dudas que no tienen una respuesta clara aún.

En enero de este año el colega Juan Burba daba cuenta de cómo en una misma semana tres familias lavallinas habían perdido prácticamente todo en sus domicilios debido a inclemencias climáticas, pero también a la precariedad de las viviendas.
En esa ocasión nuestro periodista entrevistó a la directora departamental de Desarrollo Territorial y Hábitat. Joana Deluret. Quien además de expresar su preocupación por las familias damnificadas expresó su preocupación por el estado habitacional en Lavalle, algo sobre lo que el intendente Righi expresara en otra ocasión: «no hemos tenido acciones concretas del Gobierno Provincial en el tema vivienda en los últimos 6 años, lo que ha profundizado el déficit habitacional».

Es por eso que, como mencionáramos en otras notas, se está avanzando con programas del gobierno nacional y otro departamental. En concreto, por medio del Programa Nacional Casa Propia, se han proyectando 196 viviendas en total.

Asimismo, a través del RENABAP (Registro Nacional de Barrios Populares), se encuentra en ejecución con obras de urbanización e infraestructura de los barrios Belgrano, Barrio Las Margaritas, Loteo la Solita y Loteo Oliva.

Con el Programa Reconstruir (ex Tupac, también nacional) se reactivó la terminación de 250 viviendas con la urbanización correspondiente luego de 5 años de inactividad. Se trata de 211 en el distrito de Tulumaya, 31 en Las Violetas y 8 en La Pega, con una inversión que supera los $1.200 millones y brinda una solución habitacional a 250 familias lavallinas.

Con el programa nacional Casa Propia, el IPV está trabajando para la construcción de 23 viviendas en Villa Tulumaya.
Y con el Programa municipal Construyendo Juntos (lavallino) se ha aportado para la construcción o terminación de 300 viviendas.

LAS PREGUNTAS

Sin embargo, al analizar en detalle los requisitos de algunos de estos programas nacionales surgen algunas inquietudes que quisiéramos plantear en esta nota y que lamentablemente no han quedado claras en las comunicaciones oficiales del Departamento.

Un ejemplo claro de esto es el Casa Propia, que brinda un crédito a tasa 0% para la construcción o remodelación de domicilios. Pero entre sus requisitos exige que quien solicite el servicio sea el titular (o al menos tener un boleto de compra-venta legal) del terreno, o bien, al menos familiar directo del mismo.

Pero justamente Lavalle debe ser una de las comunas con mayores problemas de titularidad de tierras en la Provincia.

Sin ir más lejos, en El Despertador ya se ha publicado que legalmente existen más metros cuadrados en títulos que los que realmente existentes en el territorio departamental. Esto es porque a través de generaciones de negligencias y atropellos se lograron títulos más o menos legales

A su vez, existen casos donde la obtención del título es sumamente dificultosa para las familias que viven desde años en un sitio. O bien, hay casos de estafas colectivas como el controversial barrio El Palmeral, donde hay lotes vendidos hasta cinco veces a distintas personas (a la vez).

Para todos estos casos, cabe la duda de cómo se podrían aplicar planes como el Casa Propia, el Reconstruir o incluso el municipal Construyendo Juntos, dado que en el último conjunto barrial mencionado no se ha hecho aun la donación de calles y el Municipio le ha expresado a los vecinos que legalmente no podrían asistirlos plenamente desde dicha herramienta pública.

Por otro lado, tanto en el Casa Propia como en el PROCREAR se requiere de ingresos formales, algo que es complejo en una Argentina con una informalidad laboral del 37% según datos del INDEC en noviembre pasado, pero que algunos afirman llegaría al 50%. Situación que se podría ver incrementada en localidades como Lavalle con menor desarrollo productivo y comercial que los grandes polos urbanos.

Es decir, para pasar en limpio, ¿qué debería hacer un lavallino que no es un empleado registrado ni tienen una titularidad de su tierra para poder obtener ayuda pública?

A su vez, no queda claro tampoco si los programas nacionales son del todo compatibles con métodos no convencionales como la tan mencionada quincha en nuestro municipio u otros semejantes.

Dado que, si dichas líneas nacionales no fuesen compatibles con los métodos ajenos al ladrillo o metal (Steel fraiming, por ejemplo), se encarecería la construcción y se aumentaría la dependencia de los vecinos a la contratación de mano de obra profesionalizada.

Estos son sólo algunos de los interrogantes que surgen ante una realidad positiva (las posibilidades concretas de reducir el déficit habitacional), pero que aún demanda un hilado fino que, en caso de existir, no parece estar del todo claro para la mayoría.


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