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30 mayo, 2022

Lavalle: La UDI de Costa de Araujo, ¿un próximo elefante blanco?

  •   Por Franco D´Amelio
           

La frase se refiere a aquellas obras grandes, caras que tienen poco uso. ¿Será así? A continuación una mirada

Este año es en el que las autoridades públicas inaugurarían el tan esperado microhospital en el citado distrito lavallino. Pero surgen dudas sobre la previsión de personal que se le asignará a dicho espacio y la proyección a futuro.

La Unidad de Diagnóstico Intensivo se licitó en 2014 y en noviembre de ese año se dio inicio bajo la responsabilidad de la empresa Danilo de Peregrin y debía finalizarse para noviembre de 2016, aunque en abril de 2017 el gobierno provincial recién certificó el 50% de avance.

Según fuentes del Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía “el proyecto se basa en la edificación de un establecimiento de mediana complejidad que articulará el trabajo de los centros de atención primaria con el hospital Domingo Sícoli. El objetivo es descomprimir la atención de emergencias en el hospital zonal donde sólo se derivarán los casos más complejos”.

Así mismo, se especifica que “el nuevo edificio contará con área de administración, salón de usos múltiples, sala de espera para público, farmacia, consultorios externos de adultos y pediatría, laboratorios, área de diagnóstico, guardia y atención de urgencias, internación abreviada, esterilización y servicios, taller de mantenimiento, depósitos de insumos, depósito de cadáveres, guardias médicas, salas de máquinas, residuos patológicos y generales”.

Sin embargo, en 2018 ya El Despertador denunciaba que la obra estaba paralizada y en 2021 los colegas de Lavalle Online dieron cuenta de lo mismo con el agravante del robo de materiales.
Pese a las extensas demoras, la construcción se retomó con la promesa de que el corriente sería el año de inauguración.

Pero surge un interrogante: ¿se convertirá en un elefante blanco incluso siendo inaugurado?

Un elefante blanco se le denomina en arquitectura a grandes estructuras problemáticas u obsoletas que presentan cuantiosos gastos de mantenimiento y dificultad de deshacer.

Es decir, no alcanzaría sólo con que el gobernador haga un corte de cinta si luego estuviera desfinanciado en personal y mantenimiento. Por eso, para averiguar sobre esta posibilidad se le consultó a Jésica Mazzeo, coordinadora del Área de Salud de Lavalle.

“En la última visita que acompañé al personal del Ministerio de Infraestructura donde estuvimos mirando la obra, primero se pensaba que (la inauguración) sería para fin de año, pero luego se dijo que tal vez podía ser para unos meses antes, capaz septiembre u octubre. Pero esa no es una fecha que yo pueda dar, depende de la empresa…”

Con respecto al personal que habría de trabajar en el sitio Mazzeo dijo: “por lo pronto el personal que trabará en la UDI es el personal que trabaja (actualmente) en Costa de Araujo”.

Este último punto es importante dado que, a juzgar por las declaraciones de la coordinadora, en principio no se contrataría personal específico para el microhospital sino el ya asignado al distrito lavallino.

Siguiendo el hilo de la madeja entrevistamos a la Dra. Ana Ocampo, directora del Centro de Salud n°43 de la mencionada localidad.

Le pedimos a la profesional que nos diera su visión sobre la situación médica en tierras costinas en cuanto a personal e insumos. Ella explicó que en el marco de la pandemia se dividió la atención en sanos (controles de embarazo, pediátricos, odontología, etc.) en el CIC y enfermos (con distintas afecciones) en la sala donde hay una guardia para urgencias y emergencias donde hay personal médico las 24hs con dos enfermeros por turno.

En cuanto a insumos “nunca faltaron ni siquiera en la pandemia, a veces tuvimos que ajustarnos un poquito, pero nunca le faltó a ningún compañero mío los insumos”. Con respecto al desempeño del personal dijo: “en mi opinión y como conocedora del tema me saco el sombrero por la labor de cada uno de mis compañeros, desde el personal de limpieza pasando por médicos, enfermeros, personal administrativo, de farmacia y chofer”.

En cuanto a la atención del CIC Ocampo expresó: “tenemos un médico pediatra con dos residentes…una licenciada en obstetricia, un médico de familia que hace medicina de adultos y salud reproductiva y yo que también trabajo con adultos haciendo consultorio y apoyando la demanda…tenemos farmacia, vacunatorio y dos psicólogos”.

ED: ¿Qué especialidades ustedes consideran que sería propicio que estuviesen?

AO: “Viendo la realidad del Departamento solicité un ginecólogo…un pediatra más, porque uno solo se hace poco, dado que los dos residentes están en su cuarto año y se van a ir, y un clínico más.

Obviamente que, si me pusiera a pedir, sería genial un traumatólogo, un kinesiólogo, un dermatólogo para todas las enfermedades de piel que cursan los lavallinos por su exposición al Sol, pero bueno, lo básico está y hay que reforzarlo.
Tengo fe que con la inauguración de la UDI se incremente este abanico de profesionales…”

ED: Existe la posibilidad de que la UDI se convierta en un edificio hermoso, pero sin personal suficiente. ¿Usted tiene información certera sobre el incremento de personal?

AO: “No, no tengo información al respecto…sé que no sería un hospital con internación, sino que se ha priorizado tener servicio de rayos, laboratorio, de ecografía, tanta falta que tenemos de un ecógrafo en Costa de Araujo… pero no tengo información específica del tema”.

Los números no mienten

Al analizar la ley de presupuesto provincial de 2021 vemos que el gasto total de personal del Ministerio de Salud fue previsto en $18.548.880.989.

Según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) la inflación acumulada en el primer cuatrimestre del 2022 (en la comparación interanual) es de 23,8% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Si se proyectara un (abrumador) mantenimiento de este ritmo inflacionario se debería terminar el corriente año con una inflación total de 71,4%.

En base a esto entendemos que el gasto de personal de salud para este ciclo debería haber sido -como mínimo- previsto en un 70% más que el anterior, sumando $31.533.097.681,3.

Una cifra muy por encima de los $26.201.370.752,00 aprobados en la ley de presupuesto 2022. Esto significa que, de mantenerse la tendencia inflacionaria, habría un desfasaje de 16,9%.

Si se analiza esta forma de decidir políticamente en los gastos sanitarios es posible identificar una señal de alarma: salvo que hubiese un notable cambio en la forma de presupuestar el gasto de personal, o bien, una expresa decisión política de asignar más personal a Costa de Araujo, podría preverse que la UDI funcionaría con el personal actual.

Esto implica que arrancaría con un déficit en la cantidad de profesionales ya que, en palabras de la propia directora Ocampo, es imprescindible reforzar pediatría y clínica, así como tener servicio de ginecología.

Así, a no ser por un cambio providencial (que perfectamente podría incluir las gestiones de los legisladores provinciales lavallinos de Cambia Mendoza), el fantasma del elefante blanco parece estar más cerca de la realidad que de la mera especulación.

Tal vez, sería una buena promesa de campaña para el 2023 (siempre y cuando se cumpla).


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