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12 julio, 2022

Transformar Lavalle: oportunidades y proyecciones ante una nueva coyuntura política

  •   Por Leticia Katzer
           

En esta oportunidad y en el contexto del clima pre-eleccionario que se avecina, me gustaría convocar a la sociedad lavallina a la reflexión, compartiendo algunos interrogantes y análisis. Así, pregunto a mis co-ciudadanos y co-ciudadanas lavallinos y lavallinas: ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos y nosotras mismas en esta actual coyuntura donde se va diseñando la arena de elección de nuevos representantes? ¿Cómo concebimos y cómo entendemos las prácticas políticas y en ellas, la representatividad? ¿Con qué criterios la evaluamos y proyectamos? ¿Qué criterios y variables tenemos en cuenta a la hora de hacer posible, evaluar, valorar y elegir un perfil de conducción política óptimo para nuestro departamento?

 


¿Cómo concebimos y cómo entendemos las prácticas políticas y en ellas, la representatividad?


 

Nos encontramos frente a una nueva coyuntura histórica y política en la que confluyen distintos factores, entre ellos la crisis misma del sistema político, donde se pone en evidencia cada vez más la distancia entre la política y la sociedad/territorio, donde se pone en evidencia cada vez más que se apuesta a gente nueva que no venga de la política en el sentido de las instituciones tradicionales, y donde se pone en evidencia cada vez más que los sistemas tradicionales de construcción política han caducado. Aquí en Lavalle, se suman tres factores novedosos más: que quien ha conducido el departamento no participa como candidato, que hay fuerzas políticas nuevas y que la población ha crecido y se ha diversificado radicalmente.

 


los sistemas tradicionales de construcción política han caducado. Aquí en Lavalle, se suman tres factores novedosos más: que quien ha conducido el departamento no participa como candidato, que hay fuerzas políticas nuevas y que la población ha crecido y se ha diversificado radicalmente.


 

Y aquí me permito hacer una doble distinción: al lado de la política tradicional, la política de la especulación, de la manipulación, de la corrupción, de los «acuerdos» despolitizadores – y que atraviesa a todos los partidos políticos por igual, porque es constituyente de la lógica política moderna en su totalidad- deviene una política de la capacidad, del trabajo territorial, del profesionalismo, de la creatividad, de la solidaridad, no del todo reconocido; es la política en su sentido primigenio, real y profundo, entendida como arte de vivir en sociedad, como acción colectiva y posibilidad de transformación superadora.

 

Al lado de quienes viven de la política y se someten a sus jerarquías y a la dinámica del interés «doy y recibo», se encuentran quienes hacemos de la política la arena donde construir nuevos y mejores mundos de vida sin pretender recibir nada a cambio. Porque, más allá de los distintos estilos y tradiciones de práctica política, la política no es propiedad absoluta de nadie, no es un privilegio de algunos ni es un título de nacimiento que se hereda. La política no es sucia, la política es bella, es vital; quienes son sucias son algunas personas que hacen de la política un instrumento de negocio. La política es la condición de supervivencia de los humanos, es el arte de vivir en sociedad; por ende es un derecho de todos y todas.

 


Al lado de quienes viven de la política y se someten a sus jerarquías y a la dinámica del interés «doy y recibo», se encuentran quienes hacemos de la política la arena donde construir nuevos y mejores mundos de vida sin pretender recibir nada a cambio.


 

La práctica política del hermetismo, del monopolio, de la arbitrariedad, de la mezquindad, del negocio, de la hipocresía, de la soberbia de creerse especialista en todo cuando en realidad no se es, de la imposibilidad de incorporar la palabra «aprender», termina en la imitación, en la repetición y por ende nos aniquila como fuerza social creativa, nos empobrece. Entonces, pregunto: ¿Vamos a seguir reproduciendo, acompañando y legitimando este tipo de prácticas que nos empobrecen? ¿Qué criterios vamos a considerar para elegir a quien nos represente en los próximos cuatros años desde 2023? ¿Qué tipo de política queremos y elegimos lavallinos y lavallinas? ¿A qué forma de práctica política apostamos? Y en consecuencia, ¿Qué peronismo queremos y elegimos? ¿A qué peronismo apostamos? ¿Vamos a seguir eligiendo y legitimando la hipocresía, la repetición, la mezquindad, la imitación, el monopolio del varón? ¿Vamos a seguir contribuyendo al empobrecimiento de la política y de nuestra sociedad en conjunto en lugar de apostar a una transformación superadora y enriquecedera? ¿Cómo nos vemos lavallinos y lavallinas a nosotros mismos, cómo nos proyectamos de cara al futuro?

 


Lavallinos y lavallinas es hora de que se ponga en valor nuestro capital social, nuestro capital ambiental, nuestro capital productivo y nuestro capital cultural! ¡Es hora de poner un freno a la desvalorización de nuestra sociedad y a la expropiación de nuestros recursos!


 

Con todo, a quien se le brinde la oportunidad de estar en órbita eleccionaria y quien se elija como posible y futura representatividad, reflejará cómo nos vemos y nos valoramos a nosotros mismos como sociedad y qué queremos para nuestro presente y futuro.

Lavallinos y lavallinas es hora de que se ponga en valor nuestro capital social, nuestro capital ambiental, nuestro capital productivo y nuestro capital cultural! ¡Es hora de poner un freno a la desvalorización de nuestra sociedad y a la expropiación de nuestros recursos! ¡Es hora de poner un freno a la discriminación que sufre nuestra población! ¡Es hora de que se ponga en valor nuestro pueblo, nuestra gente! Y en esto, es necesario que se piense bien el acompañamiento, la selección y la elección de quien asuma la tarea de representar nuestra sociedad ante los demás para batallar nuevas conquistas de derechos y nuevos proyectos de crecimiento que permitan superarnos! ¡Nos encontramos frente a una oportunidad histórica que no hay que desaprovechar! ¡Esperemos que la ciudadanía lavallina se anime y brinde la oportunidad de dar lugar a una transformación profunda del perfil de conducción de nuestro querido departamento!


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