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20 septiembre, 2017

Productores del departamento se quedarán sin asistencia por la “readecuación” de Cambio Rural

  •   Por El Despertador

           

Cambio Rural es un programa de asesoramiento a pequeños y medianos productores agropecuarios que nació en 1993. Lo lleva adelante desde sus inicios el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Desde su nacimiento tuvo un perfil de atención a familias de productores “capitalizados”. La gran mayoría de los técnicos del programa eran ingenieros agrónomos o veterinarios.

Primeros cambios: Kambios

En el 2014 el programa sufrió una transformación y fue relanzado bajo el nombre Cambio Rural II. A partir de ese momento, los perfiles de los beneficiarios se ampliaron y comenzaron a incorporarse grupos con familias campesinas, de pueblos originarios y pertenecientes a la agricultura familiar, menos capitalizadas, pero necesitadas de igual forma de la asistencia técnica del INTA. Además se incorporaron técnicos de otras disciplinas, de las ciencias humanas. Además de incorporar la figura del “idóneo”, persona que, sin ser profesional universitario, podía, desde su experiencia práctica, capacitar a productores. Desde ese momento, en Lavalle venían trabajando 23 grupos que nucleaban a unas 250 familias de agricultores familiares y a nivel provincial funcionaron más de 200 grupos.

Segundos cambios: Cambiemos

Desde la asunción del macrismo al frente de nuestro país, comenzó una nueva reestructuración del programa, bajo la consigna de “readecuar y ordenar”. Cambio Rural dio de baja, a fines del mes pasado, a casi 900 grupos a nivel nacional. Esta reducción comenzó un año y medio atrás, en ese momento la cantidad grupos era de aproximadamente 2500 y atendía a casi 20 mil familias de productores.
Juan Casañas, a cargo del Cambio Rural desde marzo, declaró al diario La Nación, consultado sobre las bajas: “Los integrantes de los grupos debían reunir dos condiciones, ser productores genuinos y cumplir con los requisitos de trabajo de grupo. Tras la evaluación un número importante de grupos quedó afuera”. “Tomá, Juan, hacete cargo de este programa” dice que le dijeron, “y la consigna que me dieron fue trabajar con productores familiares capitalizados y con pymes agropecuarias, y estoy trabajando con esos rubros”, dice Casañas en las declaraciones al matutino porteño.

La situación en Mendoza y Lavalle

Desde El Despertador y Radio Tierra Campesina entrevistamos a Analía Díaz Bruno, trabajadora del INTA y referente del gremio APINTA (Asociación del Personal del INTA) quien desarrolla su tarea en el norte de nuestra provincia. Nos decía que “han llegado a decir que hay grupos fantasmas, con lo cual el INTA queda cuestionado en su transparencia y en la forma de trabajo en el territorio, esto no lo han podido demostrar desde el Ministerio (de Agroindustrias), cosa que además refutamos categóricamente” y agregó que esas acusaciones infundadas “hoy les sirve para dar de baja una política pública que permite al INTA trabajar con la agricultura familiar y de subsistencia”

Alfredo Guirado es productor chacarero del distrito de La Palmera. Él, al igual que muchos de sus vecinos y vecinas, tiene una o dos hectáreas con las que sostienen a sus familias. Alfredo y otros 8 chacareros eran, desde el 2015 y hasta hace algo más de un mes, parte de un grupo Cambio Rural en ese distrito lavallino. “Llegó un día el técnico y nos dijo que el grupo de nosotros se había caído, y es una pena porque nosotros éramos nuevos en esto y la experiencia es muy buena, el intercambio con otros grupos” expresó el agricultor. Consultado sobre el funcionamiento del grupo Guirado explicó que “lo bueno es que hay cosas que se pueden solucionar rápido, por ejemplo con las enfermedades de las chacras hemos podido saber pronto lo que hacía falta” y agregó “para mi sería importante que siguiera (el Cambio Rural), mas allá de que uno va al INTA y te asesoran bien, pero a veces con el apuro uno va directo a la agroquímica y compra cualquier cosa, el técnico con una presencia permanente ayuda mucho”

Como se sigue

Se ha planteado, desde los Ministerios de Desarrollo Social (MDS) y Agroindustrias “rescatar” algunos de los grupos bajo la órbita de la cartera de desarrollo social con la figura de Grupos de Abastecimiento Local (GAL). Hasta el momento son algo más de 300 GAL “rescatados” a nivel nacional, es decir poco más del 30% de los grupos dados de baja.

“Está quedando afuera un gran parte de la gente con la que trabajábamos, menos de un 40 % de los grupos que han “sobrevivido” a esta reestructuración del programa” analizó Díaz Bruno. En Lavalle, de los 23 grupos que funcionaban persisten 8. En la provincia los grupos se han reducido a 70. De los 15 grupos lavallinos “caídos” sólo 2 han pasado a la modalidad GAL, el resto queda huérfano de cualquier otra política pública.

Tratando de comprender estas decisiones le preguntamos a la trabajadora del INTA sobre cuál puede ser el motivo: “hay un cambio en la mirada política, la agricultura familiar deja de ser un actor productivo para ser de acción social, se lo considera un actor en riesgo y no se valora genuinamente la elección de muchas familias que quieren vivir de lo rural” y concluyó: “lo vemos como una pérdida, no tenemos forma de vincularnos desde la institución con este sector, es la pérdida de una herramienta concreta”

Discriminación xenófoba

Esta semana apareció en el Boletín Oficial la “creación”, por parte del Ministerio de Agroindustria de la Nación del “Programa Cambio Rural”. A partir de crear lo ya creado, se introdujeron modificaciones, como el perfil de destinatarios, excluyendo a la agricultura familiar y a productores extranjeros: “ser nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo” reza en el nuevo manual operativo como condición para acceder al programa. Con esta disposición, quedan excluidos buena parte de los productores hortícolas de nuestro país, realidad que comparte nuestra provincia y departamento ya que una gran cantidad de horticultores de los cinturones verdes pertenecen al hermano pueblo de Bolivia, y bajo estas nuevas disposiciones no podrían recibir asesoramiento del Cambio Rural.
Para los agricultores familiares y campesinos el desarrollo de la actividad productiva implica una doble función: autoabastecimiento de alimentos y la generación de excedentes comercializables. Esta es la realidad que deja afuera el “recreado” Cambio Rural.

 


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