La guerra volvió a mostrar su rostro más brutal. En la ciudad de Minab, al sur de Irán, un bombardeo redujo a escombros una escuela primaria para niñas y dejó un saldo devastador: 85 alumnas fallecidas y 48 heridas, varias de ellas en estado grave, según confirmó el gobernador del distrito a medios locales.
El edificio quedó completamente arrasado. Imágenes difundidas desde el lugar muestran columnas de humo, aulas destruidas y rescatistas trabajando contrarreloj entre los restos en busca de sobrevivientes. Varias estudiantes habrían quedado atrapadas bajo los escombros tras el impacto.
El ataque ocurrió en el marco de la nueva ofensiva militar lanzada por Tel Aviv contra Irán, definida por el Ministerio de Defensa israelí como una acción “preventiva” para eliminar amenazas contra el Estado de Israel. El titular de la cartera, Israel Katz, declaró el estado de emergencia en todo el territorio israelí ante la previsión de represalias con misiles y drones.
Sin embargo, el bombardeo sobre la escuela de Minab marca un punto de inflexión dramático. Si se confirman los datos oficiales, se trataría de uno de los episodios más graves contra población civil desde el recrudecimiento del conflicto. Organismos internacionales recuerdan que las instalaciones educativas gozan de protección especial bajo el derecho internacional humanitario.
Escalada regional
Tras los ataques iniciales, se reportaron explosiones en Teherán y el gobierno iraní anunció una ofensiva con decenas de drones. Medios estadounidenses informaron que fuerzas de EE.UU. se sumaron a la operación, extremo que habría sido confirmado por el presidente Donald Trump.
La tensión se expandió rápidamente a la región. Sistemas antiaéreos fueron activados en Emiratos Árabes Unidos y Baréin, mientras que en Irak se informó la caída de un misil en una base militar estadounidense. El grupo Kataeb Hezbolá anunció represalias contra intereses norteamericanos.
Condena internacional
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó la acción militar y pidió una desescalada inmediata. En la misma línea, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió que la espiral de violencia “tiene graves consecuencias para la paz y la seguridad internacional”.