Despertador Online

El diario del Oasis Norte de Mendoza

Titulos

1 de junio de 2026

Discurso único en los medios

  •   Por Carlos Almenara
           

El Sindicato de Prensa de Mendoza está en pie de lucha por el despido de 13 trabajadores de El Editor de Mendoza. Denuncian que se adeudan pagos y que los directivos habrían incurrido en malos tratos con el personal. En este link se puede acceder al tweet del sindicato que refleja el reclamo.

https://x.com/SiPreMza/status/2060945905012908404?s=20

En un momento se dijo que el medio virtual sería realizado en otra provincia, luego que dejaría de publicarse. Al momento de escribir estas líneas la página no funciona, lo que sería un indicio de su discontinuidad.

La pelea de trabajadores y trabajadoras está muy bien, va por el lado de la defensa de los derechos que debería poder esgrimir cualquier laburante. Vaya nuestra solidaridad. En el caso de un medio de comunicación social hay algo más, si se quiere más importante desde la perspectiva colectiva y comunitaria, con todo el respeto posible al Sindicato y sus afiliados. Me refiero al derecho del ciudadano de a pie a la pluralidad de puntos de vista, a abordajes disímiles de los hechos, a conocer los hechos relevantes, a una información veraz. Que se cumpla lo anterior es condición necesaria para poder decir que vivimos en democracia. Y, claro, hoy no podemos decir que vivimos en democracia. El cierre de El Editor de Mendoza es otro ladrillo en la pared de la opacidad, del discurso único de los medios hegemónicos.

El Editor venía cumpliendo una meritoria tarea. Cubrió reclamos y manifestaciones, fue uno de los contados medios que dio cuenta de la represión sistemática de Cornejo a la protesta social, dio una cobertura justa, en general con una mirada ambientalista, a los debates mineros, dio espacio a temas que no están en los medios de Alonso, ni de Vila, ni de Álvarez, ni de Terranova, ni de Badaloni, ni de Magnaghi, esa cofradía de millonarios extorsionadores de políticos que escamotean la verdad a los mendocinos.

Es ésta una nueva ocasión para reclamar nuestro derecho a la libre expresión y el deber de los medios de dar lugar a los reclamos de la gente, sus distintas opiniones y perspectivas. Sí, es una obligación de los medios de comunicación social. Un medio no es un tuitero que putea, es un papel, una pantalla, un relato, un sitio, que ofrece información y ella debe ser veraz, plural y dar espacio equitativo a las réplicas de quienes se sienten afectados.

La crítica a la objetividad, crítica bien fundada toda vez que resulta imposible una “objetividad” igual para todo sujeto observador, ha sido exacerbada ridículamente, en un posmodernismo absurdo, a la posverdad cínica por la cual los medios hegemónicos del país exhiben obscenamente sus abiertas mentiras y calumnias. Y claro que no, no tienen derecho a hacerlo.

La reserva está en la comunicación alternativa. Por eso tenemos que cuidar y apoyar medios como éste.
Y, cuando recuperemos la democracia de las garras de la derecha, regular para que no puedan seguir cometiendo las tropelías actuales.


  • Comentarios

    Relacionadas